Victoria atlética en el regreso a la Champions
El Atleti volvió por la puerta grande a la Champions, ganando por 3-1 al Zenit de San Petersburgo y consiguiendo el primer puesto provisional de su grupo, y lo hizo además sin que goleara ni Falcao (que fuera ya de las filas del Atleti no juega Champions), sin Diego Costa sancionado y sin que golearan tampoco ni Villa ni Adrián.
El Atlético desde la llegada del Cholo es cada vez más un bloque que huye de los estrellatos y de las grandes individualidades donde cualquiera puede marcar, de hecho ayer marcaron tres jugadores distintos, pero es que en Liga ya han marcado Diego Costa, Cristian Rodríguez, Raúl García, Arda Turán, Tiago, Villa y Koke, hasta 7 jugadores, toda una diversidad de goledores que hace olvidar la Falcaodependencia y ver al Atleti como un equipo bloque donde todos pueden marcar y todos asumen la tarea también de defender o presionar al contrario.
El himno de la Champions sonó en el Calderón con apenas media entrada, aunque hubo mucho rezagado y las gradas se poblaron a lo largo de la primera mitad hasta llegar a cerca de los 40.000 espectadores. El Atleti contaba con la baja por sanción de Diego Costa que había hecho durante la semana dudar sobre sus sustituto que finlamente fue Adrián.
El Atleti creo que posiblemente jugó su partido más flojo en lo que va de temporada y aún así la primera parte fue totalmente controlada por lso rojibalncos, pero faltaba algo de punch. La alegría en forma de gol llegó cuando Miranda marcó de cabeza rematando un córner botado por Koke, muchos nos acordamos de la final de Copa ahora que acabamos de cumplir 4 meses desde la última victoria ante los madridistas.
Con 1-0 se llegó al descanso y la sensación de que este partido se iba a ganar dadas las ocasiones rojiblancas y las escasas internadas de los rusos en nuestro campo. Tras el descanso sin embargo algo falló, el equipo báltico se lanzó arriba y los rojiblancos flojeaban en los marcajes, hasta que llegó el empate, cómo no, en las botas del brasileño Hulk, esa bestia negra que ya nos marcó con el Oporto en otra Champions. Ya antes habían avisado con un disparo que se dirigía a la base del poste y que Courtois desvío de forma casi milagrosa, y después del gol aún mandaría Hulk otro obús al travesaño haciendo temer el resultado.
Pero el Atleti logró sacudirse el empanamiento y marcar de nuevo, esta vez por obra de Arda Turan, que anoche además de goleador fue sin duda el mejor del partido, inmenso el partido del turco; pero es que inmenso fue también el partido de Koke, y el de Mario, y el de Juanfran, y de Filipe, y por supuesto de Courtois, lo dicho, todo un bloque.
Pero el Atleti logró sacudirse el empanamiento y marcar de nuevo, esta vez por obra de Arda Turan, que anoche además de goleador fue sin duda el mejor del partido, inmenso el partido del turco; pero es que inmenso fue también el partido de Koke, y el de Mario, y el de Juanfran, y de Filipe, y por supuesto de Courtois, lo dicho, todo un bloque.
El segundo gol fue ya el revulsivo definitivo y volvió el dominio rojiblanco tras esos sufridos 20 minutos iniciales de la segunda parte, llegarían nuevas ocasiones y un bonito juego con muchas triangulaciones y pases. Quienes no parecían afortunados era la teórica pareja atacante, con Adrián más retrasado y ocupado más en tareas de construcción de juego que de ocupar posiciones ofensivas dentro del área contraria. Villa tampoco estuvo tan fino como en partidos contrarios.
Una lesión en la cara de Adrián motivó su sustitución por Leo Baptistao, el exrayista apenas llevaba unos minutos cuando aprovechó una estupenda asistencia de Arda Turán para internarse en el área y marcar el tercero y dar la tranquilidad a la grada.
Una grada que se quedó sin poder ver el debut de los últimos fichajes Alderweireld y Guilavogu, tampoco se pudo ver a Óliver Torres que ni siquiera iba convocado, pero es que con estos resultados es difícil que el Cholo cambie al equipo que está funcionando, habrá que esperar a las anunciadas rotaciones.
Ahora a esperar seguir jugando así y sumando puntos, próximo partido en quince días en Oporto, partido en el que se enfrentan los favoritos a los dos puestos de clasificación.
Añadir por último que en paralelo a la Champiosn se está jugando por los mismos equipos la UEFA Youth League, una competición jugada por sub-19 y en la que el combinado atlético bajo la dirección de Roberto Fresnedoso se impuso a los jóvenes del Zenit por 4-2.
¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos?
Piedra de toque del optimismo humanista, la monstruosidad que conocemos con el nombre de Holocausto desafía insistentemente la capacidad explicativa de las disciplinas abocadas al conocimiento del hombre, suscitando tal variedad de teorías acerca de su origen y naturaleza que a veces parece haber más confusión que claridad en torno a la cuestión. Acaso haga falta una dosis de sentido común; puede que resulte útil volver a las observaciones iniciales. Acaso gran parte de la respuesta al problema del sentimiento antijudío alemán, subyacente en la génesis del Holocausto, se halle delante de nuestras narices, si por esto entendemos atender al común acervo de intuiciones y percepciones en torno a lo humano. Lo cierto es que no desbarraban ciertos contemporáneos de Hitler cuando atribuían la palabrería racial, la furia nacionalista y la vocinglería antisemita a un sentimiento tan vulgar como la envidia: envidia miserable ante el éxito ajeno, y su complemento, la inseguridad del envidioso que, corroído por las dudas acerca de sí mismo, compensa su debilidad apelando a la solidaridad grupal y disimula su vulnerabilidad bajo un disfraz de ruidosa arrogancia. Algunos observadores dejaron constancia de lo que percibían tras el ascenso del nazismo en términos más o menos formales, siempre familiares: “sentimiento de inferioridad” (Theodor Heuss, politólogo); “complejo de postergación”, “válvula de seguridad mental de un sentimiento de inferioridad social” (Hendrik de Man, sicólogo social); “sentimiento de inferioridad social como nación”, “desagüe de debilidad, necedad y sinrazón” que satisfacía la necesidad de “sentirse mejor, un poco más fuertes” (Thomas Mann, escritor).
En su libro ¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos?, el historiador y cientista político Götz Aly (Heidelberg, 1947) rastrea las raíces del antisemitismo alemán como condición de posibilidad del Holocausto, para lo cual somete a escrutinio una amplia variedad de fuentes primarias datadas a lo largo del siglo XIX y comienzos del siglo XX. El autor analiza documentos que van desde diarios personales y panfletos hasta artículos periodísticos y actas parlamentarias, incluyendo el archivo de su propia familia (uno de los tatarabuelos de Aly fue un activo agitador antisemita, y su abuelo materno militó en el partido nazi). Autor también del libro La utopía nazi(Crítica, 2006), Götz Aly arguye que la cambiante Alemania del siglo XIX –antes y después de la unificación- fue algo parecido a una tierra de promisión para los judíos, muchos de ellos recién llegados del este. Circunstancias como una gradual emancipación, la relativa equiparación de derechos y la transición de una economía agraria a una industrial favorecieron a los judíos, urbanitas por excelencia dotados además de una base educacional superior a la de los campesinos cristianos emigrados a la ciudad, quienes padecían más dificultades para adaptarse al ritmo de la vida urbana y a las exigencias de la economía capitalista. No fueron los judíos los gestores iniciales del progreso y la modernidad –económica, jurídica y cultural-, pero sí fueron sus entusiastas agentes.
La característica voluntad judía de formación derivaba no sólo del afán de prosperar sino de un imperativo religioso, y en la Alemania decimonónica los índices de escolarización de los jóvenes judíos eran incomparablemente superiores a los de sus pares cristianos. Impedidos de acceder a la carrera militar y frecuentemente discriminados en el funcionariado, la única vía segura que tenían los judíos para ascender era la educación, oportunidad que aprovecharon de modo diligente. El censo de Berlín de 1867 muestra que los judíos eran apenas el 4% de la población de la ciudad, pero constituían el 30% de las familias que contrataban personal educativo para sus hijos. Los informes del sistema educacional muestran que los estudiantes judíos solían tener mejores calificaciones que los no judíos, quienes sólo los adelantaban en asignaturas como caligrafía y gimnasia. La medicina, la abogacía y la iniciativa empresarial contaron con un creciente contingente de origen judío. En 1907, la proporción de trabajadores independientes en la población urbana muestra diferencias significativas según adscripción religiosa: el 37% de los judíos activos trabajaban por cuenta propia, mientras que sólo lo hacía el 4.7% los protestantes activos y el 3% de los católicos. En cambio, la proporción de asalariados sin estudios de origen judío era mínima. A principios del siglo XX, el promedio de ingreso de los judíos multiplicaba varias veces el de los no judíos. En palabras de Aly, «los judíos se subieron en masa al tren del futuro y se convirtieron en pioneros de la novedad».
Bastante decidor es que el propio discurso antisemita alemán ventilase la imagen caricaturesca del alemán típico como un sujeto palurdo, indolente y borreguil, situado por ende en condiciones desventajosas frente a los avispados judíos. El arquetipo del judío era el de un individuo de inteligencia vivaz y “demasiado” independiente, “escandalosamente” ávido de aprender y “deplorablemente” inclinado a la educación superior y las innovaciones que ofrecía la época. Emponzoñado por la envidia y un complejo de inferioridad, el antisemitismo llegó al extremo de difamar la superioridad intelectual y el deseo de educarse y prosperar. Un notorio antisemita del siglo XIX identificó el judaísmo con el progreso, reivindicando el retorno a las tradiciones como único modo de liberarse del presunto “yugo judío”; expresión de una mentalidad reaccionaria e inmovilista, semejante voluntad de “apartarse del progreso” (sic) era la receta segura para el fracaso. El antisemitismo encontró un público receptivo entre los socialmente descontentos, deseosos de hallar un desahogo a su frustración. El ansia de compensación transformó los defectos en virtudes. A la abulia y la falta de curiosidad intelectual se las hizo pasar por honradez y rectitud de carácter; la falta de luces se erigió en melancolía y la ignorancia en introspección. La carencia de conocimientos fue suplida con la estridencia de las convicciones, artículos de fe de la peor especie: precisamente, los que alimentaron la arrogancia racial. La mellada autoestima encontró un puntal espurio en la seudo ciencia racial y en las patrañas biopolíticas que ampararon la calumnia de las minorías, en particular de aquella que ha servido de eterno chivo expiatorio. A partir de entonces, el alemán no judío inculto y en situación de inferioridad socioeconómica se sintió autorizado a despreciar al intelectual judío y al judío próspero: éstos seguían siendo judíos, mientras que él era todo un alemán. La conversión no cambiaba nada, no aproximaba a la “genuina” germanidad; el judío converso seguía siendo un judío.
La pasión de la diferenciación y la segregación encontró terreno abonado en el modelo alemán de construcción de la comunidad nacional, crucial en un tiempo de fragmentación estatal. El nacionalismo alemán fue un nacionalismo étnico, no cívico, no articulado por principios de derechos ciudadanos y soberanía popular sino por fantasías relativas a la comunidad orgánica y la pureza de la sangre. En su ansia de unidad y cohesión interna, este nacionalismo sacrificó las libertades individuales y rechazó de plano los derechos universales del hombre, reforzando el contraste con un “otro” perturbador, presuntamente ajeno a la esencia colectiva y sin embargo incrustado en medio de la comunidad nacional. ¿Quién otro sino el judío? Por otro lado, el avance arrollador de la modernidad alteró los ritmos vitales y socavó las certezas tradicionales, exponiendo a los individuos a un profundo estado de inseguridad e inestabilidad. Los vínculos de raigambre ancestral se diluyeron; la dinámica capitalista impuso parámetros de sociabilidad que apuntaban más a la competencia que a la solidaridad. Lo que en tales condiciones prevalecía era la apetencia de seguridad en vez de un sincero aprecio de la autonomía personal, precipitándose una huida masiva hacia el colectivismo excluyente y el autoritarismo mesiánico. Aunque no de modo fatal, la historia alemana pavimentaba el camino hacia las atrocidades del nazismo. «Los desarraigados –sentencia Aly- buscaban raíces y la encontraron en la ficción de la raza. Los dispersos buscaban unidad y la encontraron en la ficción del pueblo. Buscaban a alguien que guiara al pueblo y lo encontraron en el espejismo de un Führer».
Es conocido el histórico déficit libertario y democrático de la Alemania pretérita, en la que el colectivismo, el sometimiento obsecuente a la autoridad y el desprecio del liberalismo llegaron a considerarse patrimonio de la identidad nacional: una situación que tuvo eco en la mentalidad de la soldadesca partícipe de la Segunda Guerra Mundial, captada por los alemanes S. Neitzel y H. Welter en su libro Soldados del Tercer Reich. «Nuestro concepto de la libertad es distinto al de los ingleses y los estadounidenses –afirmó un teniente de marina-. Me siento muy orgulloso de ser alemán; no echo de menos su libertad. La libertad alemana es la libertad interior, la independencia frente a todo lo material. Supone prestar servicios a la patria» (ob. cit., p. 41). Thomas Mann formuló la cuestión en términos críticos: «El concepto alemán de libertad siempre ha sido un concepto externo al individuo; se ha referido al derecho de ser alemán, sólo alemán, y nada más». Expresión de “egoísmo nacional de raza” y de “vasallaje militante” (Mann dixit), semejante ideal constituía una forma alambicada de claudicación personal y de servidumbre voluntaria. Aly no vacila en enfatizar la importancia de este factor: «Quien no quiera referirse a la larga y funesta tradición de un antiliberalismo alemán empedernido y vigente hasta nuestros días, mejor no debería hablar de los excesos étnico-colectivistas del nacionalsocialismo».
El nazismo obtuvo provecho de una mecánica exculpatoria que fomentaron las teorías raciales en boga desde el siglo XIX. Las frustraciones y el temor hacia lo diferente –sobre todo el judío, visto como un competidor aventajado en las circunstancias anómalas de la modernidad- tuvieron su válvula de escape en las quimeras sobre la superioridad de la raza germana. El ansia de desquite fue canalizada hacia los judíos, cobijándose la voluntad de exclusión en el prestigio de la ciencia racial; una falsa ciencia que disimuló el carácter pernicioso de la envidia y el resentimiento. En palabras de Aly, «la ciencia biopolítica sublimó el odio como conocimiento, la carencia como ventaja, y justificó la toma de medidas legales. Así, millones de alemanes pudieron delegar en el estado sus vergonzosas agresiones motivadas por sentimientos de inferioridad». ¿Postula Aly la existencia de un antisemitismo visceral y global como condición sine qua non del genocidio, a lo Goldhagen? No. Lo que postula es que las teorías de higiene racial medraron a impulso del sentimiento de inferioridad, echando los cimientos de una moral del recelo y la discriminación, cuando no del exterminio. Para la consumación de un hecho como el Holocausto bastaba con el antisemitismo radical de la clase dirigente, la complicidad activa de una minoría ideológicamente comprometida y el silencio aquiescente de una mayoría moralmente entumecida.
- Götz Aly: ¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos? Crítica, Barcelona, 2012. 334 pp.
¿Es de fiar la prensa deportiva española?
El Atleti ganó ayer por 4-2 al Almería, resultado que le mantiene en lo alto de la clasificación al haber ganado sus 4 partidos ligueros al igual que el Barcelona. Curiosamente no queda claro quién de los dos equipos es líder provisional pues ambos tienen 12 puntos y los mismos goles a favor (14) o en contra (4).
Dependiendo del medio informativo al que se acuda la clasificación la lidera el Atleti (Marca, As, El Mundo, El País, rtve.es...) o el Barcelona (Sport, El Mundo Deportivo...). Ante la duda uno acude a la web de la Federación española y allí no hay información actualizada, ¡bien por la Federación!. Después acudo a la web de la organizadora de la competición, la LFP, y ahí mayor sorpresa aún: en principio ponen como líder al Barcelona, pero si se pincha en clasificación en el cuadro de la derecha aparece como primero el Atlético:
Intento buscar información en la reglamentación y me encuentro la Circular nº6 de la RFEF que publica la normativa reguladora de los Campeonatos Nacionales de Liga, y en su disposición Quinta establece los criterios para resolver empates a puntos a final de campeonato o de la primera fase, no se habla de los empates a puntos durante la competición. Los criterios son los conocidos: puntos, goles entre los clubes empatados, diferencia de goles general, mayor número de goles marcados, lo que ya se sabía;, después habla del desempate entre más de dos clubes y ahí añade un último criterio: el mejor baremo en fair play, lo que viene a ser el menor número de tarjetas básicamente (hay algún condicionante más largo de explicar), ahí si que se resolvería el desempate en favor del Barcelona que ha visto emnos amarillas que el Atlético.
Lo que queda claro es que, aparte de la poco clara reglamentación, cada medio barre para un lado o para otro según interese, en este caso a favor o en contra del Barça, y ninguno expone las razones de su clasificación, y lo peor la página de la LFP que se contradice.
Aprovechando esta situación quiero hacer una reflexión también sobre la fiabilidad de la prensa deportiva en este país: ¿es fiable? ¿se documentan los periodistas? ¿es necesario estudiar una carrera universitaria para realizar el trabajo tal y como lo hacen? ¿informan de verdad?.
Lo que queda claro es que, aparte de la poco clara reglamentación, cada medio barre para un lado o para otro según interese, en este caso a favor o en contra del Barça, y ninguno expone las razones de su clasificación, y lo peor la página de la LFP que se contradice.
Aprovechando esta situación quiero hacer una reflexión también sobre la fiabilidad de la prensa deportiva en este país: ¿es fiable? ¿se documentan los periodistas? ¿es necesario estudiar una carrera universitaria para realizar el trabajo tal y como lo hacen? ¿informan de verdad?.
Dejando aparte lo que sea opinión que es respetable que cada uno tenga la suya y que haya pluralidad (bueno, algunos blogs no admiten que se piense de manera distinta a la suya), me ceñiré a lo que se supone que son datos objetivos y a información contrastada.
Hace unas semanas en los play off de la Champions oía en un reportaje de un partido de la misma hablar al periodista de Teledeporte (TVE, televisión pública) referirse al equipo del Maribor hasta 3 veces como el equipo sueco. Muchos de los que leéis esto no sabéis si este equio es sueco o keniata y además ni os importa; pero un periodista de un medio como es TVE debería documentarse un poco y no es difícil, tiene varias posibilidades: Google, Wikipedia, web de la Uefa... en cualquiera de esos medios descubrirá que el Maribor es el principal equipo esloveno, nada de sueco, y que Eslovenia y Suecia poco tienen que ver.
Después tenemos el tema de la manipulación interesada: aquí tenéis un ejemplo del que ya hable en su día:
Hace unas semanas en los play off de la Champions oía en un reportaje de un partido de la misma hablar al periodista de Teledeporte (TVE, televisión pública) referirse al equipo del Maribor hasta 3 veces como el equipo sueco. Muchos de los que leéis esto no sabéis si este equio es sueco o keniata y además ni os importa; pero un periodista de un medio como es TVE debería documentarse un poco y no es difícil, tiene varias posibilidades: Google, Wikipedia, web de la Uefa... en cualquiera de esos medios descubrirá que el Maribor es el principal equipo esloveno, nada de sueco, y que Eslovenia y Suecia poco tienen que ver.
Después tenemos el tema de la manipulación interesada: aquí tenéis un ejemplo del que ya hable en su día:
se manipulan imágenes haciendo desaparecer jugadores para justificar una supuesta jugada ilegal, se describe por si sola, encima tratan de justificar lo injustificable.
O esta otra foto en que se sustituye la publicidad de la competencia en los vomitorios del Calderón por grupos de gente repetidos hasta 3 veces:
Luego está el tema de los fichajes y rumores y rumores y más rumores. Hace un año Telemadrid vendía a bombo y platillo en su Telenoticias matinal la gran exclusiva que solo ellos tenía y que confirmaban: el Chelsea compraba a Falcao y Torres volvía al Atleti, enorme exclusiva que el tiempo termina por convertirla en lo que era: un bulo, una mentira para desestabilizar, ganar audiencia, hacerse los importantes... ellos sabrán. Dos años se han tirado vendiendo la noticia del fichaje del colombiano por media Premier, y al final a la liga francesa.
Ayer jugaron con el Atleti varios jugadores atléticos que se vendió este verano que se marchaban: Juanfran, Godín, Adrián, Courtois... ninguno de ellos se ha ido, ¿por qué se sigue entonces haciendo caso a todas estas noticias de posibles marchas?. Y por el lado contrario los jugadores que iban a venir: Mata, Cazorla, Negredo... ¿de verdad es necesario estudiar en una Universidad para luego ganarse la vida publicando informaciones inciertas?, y no hablo de que lo hablen como posibilidad, en muchos casos se ha publicado como fichajes cerrados.
En otras ocasiones hay manipulaciones de la información cuando por ejemplo se han publicado imágenes de la gradería del Calderón reservada a la afición rival casi vacía para decir que el Calderón registraba una entrada pobre, no publicando fotografías del resto del estadio casi lleno, o bien se han publicado imágenes tomadas 15 minutos antes del comienzo del partido, delatadas por la hora en los video marcadores, no he querido buscar imágenes de esto pero las hay.
Para terminar voy a traer algunas portadas, nada de opiniones en un artículo o de una posibilidad, portadas con falseamiento al vestir a jugadores con camisetas que no son la suya en algunos casos:
LA FOTO, por Elizabeth Fuentes
La imagen no es buena. Quizás fue tomada con un teléfono celular barato, de manera tal que cuando se amplía, es hasta cierto punto brumosa.
De izquierda a derecha, con los codos sobre la tumba, sentados: una mujer de cabello rojizo teñido, con lentes, íntima del difunto; ocupó varios cargos, y en todos solía contratar hermanos, primos y cuñados por pura precaución. A su lado, el marido. Camisa azul cobalto, reloj de firma, el brazo derecho se aferra al mausoleo mientras con la palma de la mano izquierda se aguanta la barbilla, en posición de fastidio, de quien pregunta: "¿Qué hago aquí?", con la mirada perdida, como quien anda cazando nubes, quizá porque sabe que ninguno de los funcionarios que le rodea le está parando ni medio de bolas.
De él siempre llamó la atención todo lo que no era. Ni políglota ni Presidente con todas las de la ley, ni si nació en el país que dijo gobernar o si aprendió algo de "alta política" durante su pasantía como utility de aquel viejo zorrocón que ya no se retrató nunca más. Zorro político que levantó el dinero para la primera campaña del difunto, le armó el partido que luego se descuadernó y le hizo conocer las mieles del poder después de que lo mantuvo refugiado en su apartamento y lo cuidó y protegió como a un bebé. "Eres mi padre", llegó a decirle el difunto, pero después lo expulsó de su reino y lo sustituyó por un cubano asesino.
Sentado: quien fuera ministro de Interior encabezó la lucha contra la delincuencia, pero perdió todas las batallas.
Paltó azul, comiéndose las uñas, pone un diploma sobre la tumba de quien lo hizo General. Develó varios intentos de magnicidio, pero el último no caló por culpa de un video de jóvenes policías jugando a disparar, como si nadie les revisara el armamento: "Aquí `tamos puros malandritos. Sílbala mi compadre. ¡Dale pues! ¡Recoge los ganchos!". La escena se hizo viral en Youtube y no faltó quien, a modo de chiste, la comparara con cualquier reunión de gabinete: "¡Dale pues! ¿A quién acusamos hoy de fascista? ¡Grábalo ahí, edítalo y lanza la grabación en la Asamblea! Gatillo, ya `ta listo lo de Amuay. Decimos que fue sabotaje. ¡Recojan las conchas! ¡Escondan las pruebas!".
De pie: dos militares, muy calladitos, luciendo medallas, condecoraciones y buenos relojes. A su izquierda, sentadas: dos mujeres de estricto rojo, sin abandonar la cartera ni el gesto de preocupación.
Una de pelo negrísimo, raya al medio, se le recuerda porque no soportó la despedida televisada del difunto y se paró a llorar detrás de las cámaras. En la foto se la nota preocupada, como si se dispusiera a revolver sobre la tumba las fichas de un partido de dominó que está perdiendo. De espaldas a la cámara, de pie, el hombre que sabe demasiado. Altísimo, enfundado en un flux que le debe haber costado una fortuna.
La calva cada vez más prominente. Es el único que no toca la tumba ni se roza con los demás. Contrató a su suegra, dilapidó el presupuesto, compró toneladas de comida que se pudrió, hizo disminuir la producción, descuidó el mantenimiento de la industria y dedicó sus esfuerzos a espiar a sus empleados. Escondió la contabilidad en una caja negra, se dijo que lideraba la tendencia "¿Dónde están los reales?" y los lingotes de oro y las empresas que triangulaban sus ganancias en Cuba. Intocable.
Aquel, que se ve apenitas, fue el que compartió la comisión que le dieron los fabricantes de unas máquinas de votación.
El otro, que dejó al país sin luz más de una vez, es hermano de quien comenzó como teniente y terminó coleccionando caballos pura sangre. A su lado, el que adquirió canales de TV como si fueran caramelos.
Admiraron a los guerrilleros, pero hoy observan calladitos cómo uno de sus hijos amasa fortunas, tiene yates, aviones y toma champaña Crystal como agua, mientras los votantes hacen cola frente a los automercados y son marcados como los judíos de Hitler.
El sexto, segunda fila, montó la empresa constructora que acaparó los contratos de obras públicas mientras era ministro.
Aquel otro se puso de acuerdo con el ministro de esos asuntos y se hizo expropiar haciendas por el cuádruplo de su valor. La foto se ve cada vez peor. Esta gente se parece igualita a quienes sacaron del coroto.
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LUIS ALBERTO PINTOS, MAESTRO.
Un poco retrasado del 11 de septiembre "Día del Maestro Argentino" quiero rendir homenaje a todos los maestros, entre ellos y en especial atención: a mi hermana, mis cuñadas y cuñados, mis tías, mis primos y primas, mis amigas y amigos; pero me resulta difícil tratar las diferentes experiencias profesionales de estas queridas personas, tales como el largo viaje de mi joven e inexperta hermana a la localidad de Tolloche (Salta) conociendo así su primera escuela. La experiencia de mi tía Aurelia que desde Santa María de Catamarca fue a trabajar en su primera escuelita en El Algarrobal (El Quebrachal . Salta) o mis tías Gladys Noelia Maradona y Angélica Torres Jimenez "Chichí" quienes hacían toda una travesía a caballo por las cornisas y vadeando ríos para llegar en aquellos años al pueblito de La Caldera y dar clases en la escuela "Juana Moro de López"o la experiencia de Susana Braylan, una porteña que enseña español en la University of Florida (U.S.A.)
En este homenaje voy a hablar de un amigo. Un querido amigo llamado Luis Alberto Pintos, maestro, profesor de Geografía y amante de esa vocación de servicio que lo lleva todos los días a cumplir unos cuantos kilómetros en automóvil y otros tantos en lancha para poder encontrarse con sus alumnos en la escuela de la Isla Buey Muerto (Formosa).
Como la mayoría de esos maestros que lo entregan todo, Luis encontrándose de visita en Salta no desaprovechaba oportunidad en recordar a sus alumnos de la isla y, en el camino que hacen las vías del "Tren de las Nubes", filmaba las montañas y los pequeños pero caudalosos ríos, relatándoles cada imagen, cada toma haciendo referencias a las formaciones de la geografía local. Lo mismo ocurrió en el Abra de Santa Laura, por el camino de cornisa a Jujuy, que filmaba las líneas divisorias, pintadas en la calzada de la Ruta Nacional 9, entre las provincias de Jujuy y Salta. Filmando como uno en ese lugar podía poner un pie en una provincia y el otro en la provincia vecina. Eso le llnaba de alegría al tiempo que despertaba mi admiración por él.
Por curiosidad le pregunté como es el viaje desde su casa a la Isla Buey Muerto y me contó que con otros docentes que viven como él en Clorinda (Formosa), salen muy temprano en el vehículo de uno de ellos (el que por turno corresponda), hasta un lugar donde tienen una lancha a motor lista para hacer el otro tramo sobre el río Paraguay. Este viaje puede resultar dentro de un calor insoportable, un frío poco visto en esas latitudes o bajo la lluvia y en medio de la bruma que no deja ver más allá de sus narices...
Este viaje puede tener algunos conflictos, como por ejemplo cuando el río lleva cientos de camalotes que obstaculizan el avance de la embarcación.
Otro problemita lo traen algunos pequeños inocentes a los que ellos llaman "tercer pasajero" en la lancha y que casi siempre son algunos ofidios como esta yarará escondida en cubierta en el tacho con combustible.
Pero víboras hay en toda la zona de Buey Muerto...
Y así, maestros y algunos alumnos llegan a la escuelita rural...
Cantan el Himno Nacional e izan la Enseña Patria como se lo hace en todas las escuelas del país, pero el ambiente es algo distinto allá en la húmeda frontera del noreste...
Después de las horas de clase en las aulas, sirven la comida de los niños al mediodía, y luego los docentes se juntan en un pequeño y sencillo almuerzo.
Pero no todo termina ahí, el trabajo en las escuelas rurales continua a la siesta y a la tarde, en las labores de huerta y otras tareas de la que los maestros no son ajenos...
Hoy tomamos a este maestro anónimo, para que en él, rindamos homenaje a todos los maestros argentinos, se encuentren donde se encuentren, en una isla, en el monte, en la selva, en las grandes alturas, en los desiertos altiplánicos, en los salares, donde quiera Dios los haya mandado a sembrar el interés por el aprendizaje...
Luis Alberto Pintos, un anónimo maestro en un lugar que seguramente Ud., como yo, jamás sentimos nombrar, la Isla Buey Muerto, en Formosa. Un hombre igual que todos los hombres, un docente singular que no desaprovecha oportunidad para hacer algo por sus alumnos. Él fue el maestro elegido por Salta Nuestra Cultura para que en su persona felicitemos a todos nuestros maestros en su día...
Feliz Día del Maestro!!!!
NOTA: Las fotografías fueron tomadas del facebook del homenajeado.
En este homenaje voy a hablar de un amigo. Un querido amigo llamado Luis Alberto Pintos, maestro, profesor de Geografía y amante de esa vocación de servicio que lo lleva todos los días a cumplir unos cuantos kilómetros en automóvil y otros tantos en lancha para poder encontrarse con sus alumnos en la escuela de la Isla Buey Muerto (Formosa).
Como la mayoría de esos maestros que lo entregan todo, Luis encontrándose de visita en Salta no desaprovechaba oportunidad en recordar a sus alumnos de la isla y, en el camino que hacen las vías del "Tren de las Nubes", filmaba las montañas y los pequeños pero caudalosos ríos, relatándoles cada imagen, cada toma haciendo referencias a las formaciones de la geografía local. Lo mismo ocurrió en el Abra de Santa Laura, por el camino de cornisa a Jujuy, que filmaba las líneas divisorias, pintadas en la calzada de la Ruta Nacional 9, entre las provincias de Jujuy y Salta. Filmando como uno en ese lugar podía poner un pie en una provincia y el otro en la provincia vecina. Eso le llnaba de alegría al tiempo que despertaba mi admiración por él.
Por curiosidad le pregunté como es el viaje desde su casa a la Isla Buey Muerto y me contó que con otros docentes que viven como él en Clorinda (Formosa), salen muy temprano en el vehículo de uno de ellos (el que por turno corresponda), hasta un lugar donde tienen una lancha a motor lista para hacer el otro tramo sobre el río Paraguay. Este viaje puede resultar dentro de un calor insoportable, un frío poco visto en esas latitudes o bajo la lluvia y en medio de la bruma que no deja ver más allá de sus narices...
Este viaje puede tener algunos conflictos, como por ejemplo cuando el río lleva cientos de camalotes que obstaculizan el avance de la embarcación.
Otro problemita lo traen algunos pequeños inocentes a los que ellos llaman "tercer pasajero" en la lancha y que casi siempre son algunos ofidios como esta yarará escondida en cubierta en el tacho con combustible.
Pero víboras hay en toda la zona de Buey Muerto...
Y así, maestros y algunos alumnos llegan a la escuelita rural...
Cantan el Himno Nacional e izan la Enseña Patria como se lo hace en todas las escuelas del país, pero el ambiente es algo distinto allá en la húmeda frontera del noreste...
Después de las horas de clase en las aulas, sirven la comida de los niños al mediodía, y luego los docentes se juntan en un pequeño y sencillo almuerzo.
Pero no todo termina ahí, el trabajo en las escuelas rurales continua a la siesta y a la tarde, en las labores de huerta y otras tareas de la que los maestros no son ajenos...
Hoy tomamos a este maestro anónimo, para que en él, rindamos homenaje a todos los maestros argentinos, se encuentren donde se encuentren, en una isla, en el monte, en la selva, en las grandes alturas, en los desiertos altiplánicos, en los salares, donde quiera Dios los haya mandado a sembrar el interés por el aprendizaje...
Luis Alberto Pintos, un anónimo maestro en un lugar que seguramente Ud., como yo, jamás sentimos nombrar, la Isla Buey Muerto, en Formosa. Un hombre igual que todos los hombres, un docente singular que no desaprovecha oportunidad para hacer algo por sus alumnos. Él fue el maestro elegido por Salta Nuestra Cultura para que en su persona felicitemos a todos nuestros maestros en su día...
Feliz Día del Maestro!!!!
NOTA: Las fotografías fueron tomadas del facebook del homenajeado.
Violencia sexual a las mujeres durante la dictadura chilena
Además de ser víctimas de los métodos de tortura efectuados contra todos quienes pasaron por los múltiples centros de exterminio de la dictadura, más de tres mil mujeres sufrieron violencia sexual por parte de agentes del Estado. Leer más






























