Amon Goeth, y su nieta mestiza

Si hiciéramos una lista citando a todos aquellos crueles asesinos que tuvieron algo que ver con el genocidio nazi esta tendría una extensión de varias páginas. Pero a través de los libros de Historia, films, documentales y todos lo que se ha escrito al respecto, hay unos cuantos nombres que han destacado más que otros por diversos motivos y entre ellos figura el de Amon Goeth, el sádico y cruel comandante del campo de prisioneros de Plaszow (Polonia).
Muchas personas lo reconocerán y recordaran gracias al papel interpretado magistralmente en la película ‘La lista de Schindler’ por el actor Ralph Fiennes, quien dio vida a Goeth en el film dirigido por Steven Spielberg.
Amon Goeth será recordado por la crueldad con la que trató a los prisioneros encerrados en el campo de concentración que dirigía, pero también por su sangre fría a la hora de acabar con la vida de muchos de ellos, a quienes asesinaba personalmente y de una forma arbitraria disparándoles con su propia pistola.
Goeth era uno de los miembros de las SS que más convencido y a rajatabla llevaba el ideario nazi sobre purificar la raza, para que prevaleciese la aria por encima de las demás. Pero lo que no llegaría a imaginarse, ni en la peor de sus pesadillas, es que un día aparecería un miembro de su familia (en este caso su nieta) con su misma sangre y un color de piel diferente.
Jennifer Teege, nieta de Amon Goeth.
Recientemente, Jennifer Teege, de 43 años de edad, ha realizado unas sorprendentes declaraciones en las que explica cómo descubrió hace cinco años que su abuelo fue uno de los más brutales genocidas nazis. La peculiaridad es que Jennifer es mestiza y nació fruto de una aventura de juventud que, en los años 60, Monika (hija de Amon Goeth y su secretaria Ruth Irene Kaldertuvo con un estudiante de origen nigeriano.

La niña fue dada en adopción, pero la madre mantuvo cierto contacto ocasional con Jennifer, aunque Jennifer desconocía por completo el oscuro y terrible pasado que escondía su familia biológica.
Y es que detrás de la historia de cómo descubrió la terrible identidad de su abuelo se esconde un cúmulo de secretos que durante muchas décadas intentaron mantener escondidos todas aquellas personas que tuvieron algún vínculo directo con destacados miembros nazis. La mayoría de ellos recurrieron a cambiar sus apellidos y borrar cualquier tipo de pasado que los vinculase con los genocidas.
Monika, hija de Amon Goeth y a la que su madre dijo apellidarse Hertwig, también fue desconocedora durante la mayor parte de su vida del oscuro pasado de su padre, enterándose de esa horripilante historia a raíz de una entrevista concedida por su madre Ruth Irene Kalder en 1983 (se suicidó poco después de dar la entrevista).
En 2002 escribió un libro en el que hablaba sobre el amor que había sentido su madre por Amon Goeth, a pesar de que éste fue un despiadado asesino a las órdenes de Hitler.
Fue en 2008 cuando Jennifer Teege dio casualmente con este libro en el que aparecía una fotografía de una mujer que se parecía enormemente a su madre biológica. Tras leerlo quedó en estado de shock. No podía creer que fuese descendiente directa de uno de los hombres más perversos, malvados y odiados de la Historia.
Tras recopilar numerosa información sobre su familia, Jennifer Teege ha publicado un libro con la ayuda de la periodista Nikola Sellmair, el cual lleva por título un contundente Amon. Mi abuelo me hubiera disparado’ y en el que explica cómo fue su infancia, los años que pasó junto a una familia de acogida siendo totalmente ajena de cuáles eran sus orígenes y el tiempo que estudió en Israel en el que muchos de sus compañeros fueron descendientes directos de judíos que murieron y padecieron el terrible holocausto nazi en el que su abuelo tuvo una implicación directa.
Fuente: dailymail / Yahoo! News

El glifosato provoca las primeras etapas del cáncer

De acuerdo a las cifras dadas por el departamento de control de insumos, dependencia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el aumento de las importaciones de herbicidas ha superado el 300% en los últimos años. Aumento dominado básicamente por el glifosato debido a las extensiones de los grandes monocultivos de soja transgénica.

Robert Bellé director de un proyecto del Centro Nacional de la Investigación Científica de laUniversidad Pierre y Marie Curie, de Francia en una entrevista realizada por Mónica Almeidahabla sobre los efectos del glifosato.

"El glifosato formulado es el que provoca las primeras etapas de la cancerización", dijo a El Universo Robert Bellé, científico francés que dirigió una investigación sobre el Roundup, producto utilizado en las fumigaciones que realiza Colombia en la frontera con Ecuador, cuyo principal componente es el glifosato. Bellé afirmó que la aspersión aérea de este químico es "una locura".

A fines de enero pasado, la multinacional Monsanto fue condenada en Francia por publicidad engañosa sobre su producto Roundup. La razón, según el diario francés Liberation, fue " porque el uso del término biodegradable no era adecuado".

Si bien la Comisión Europea lo clasifica como "tóxico para los organismos acuáticos" y que puede "acarrear efectos nefastos para el ambiente a largo plazo". Un equipo de investigadores franceses demostró que, además, el "glifosato formulado provoca las primeras etapas de la cancerización en las células".
Robert Bellé explicó el peligro del glifosato formulado para que actúe como herbicida y cuando se le habló de las fumigaciones aéreas en la frontera entreColombia y Ecuadorlas consideró "una locura".

El profesor Robert Bellé (ahora de 60 años de edad) dirigió entonces este grupo de cinco personas de la Unidad Mar y Salud, en la Estación Biológica de Roscoff (Bretaña), como parte de un proyecto del Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en francés) y la Universidad Pierre y Marie Curie. Los resultados del proyecto, que comenzó en 1998, se publicaron en la revista científica internacional Toxicological Sciences (Nº 82), en el 2004.

-¿Cuándo y cómo comenzó su investigación sobre el Roundup?
El Roundup vino por accidente. El programa se inició en 1998 para medir si algunos productos usados en la agricultura eran peligrosos para la salud. Mi equipo es especialista en células y división celular, y esto nos serviría también para comparar con otras sustancias y establecer un modelo de uso industrial. Era necesario tener dos controles: los positivos, de los productos supuestamente cancerígenos, y los negativos, que son sustancias cercanas a las investigadas pero que no tienen ningún efecto. Y nos dijimos, tontamente como lo hace todo el mundo, hay un herbicida que podemos comprar en la tienda de la esquina, el Roundup, y lo tomamos como control negativo. En las pruebas nos dio resultados inesperados, creímos que había un error, pero luego vimos sus efectos.

-¿Cuáles fueron los resultados de la investigación?
-El glifosato formulado, lo que significa el Roundup tal como es vendido, activa lo que se llama elcheckpoint (proteínas de control). Cada célula tiene dos checkpoints que se activan solo cuando hay problemas en la división celular. Esta perturbación se debe a que interactúa con el ADN de las células y de esa manera es como funcionan los agentes cancerígenos.
Una vez activado el checkpoint hay tres posibilidades: la primera es que la célula repare el ADN; la segunda, que haga apoptosis o suicidio celular; y la tercera, que ni se reparen ni se mueran porque el gen que se daña es uno de los que regula el checkpoint y es así como se inicia el proceso del cáncer. Si hay 10.000 células, 9.999 se mueren, pero si hay una que vive y tiene el ADN dañado, que corresponde al gen del checkpoint, y se divide, en media hora ya hay dos, que luego se convierten en 4, 8, 16.
Para llegar al cáncer todavía faltan otros cambios, es necesario que una de ellas adquiera la propiedad de escapar del control de un factor externo a la célula. El proceso continúa, el tumor necesitará oxígeno y para eso va a atraer vasos sanguíneos y formar nuevos (angiogénesis) para alimentarse. La última característica es la migración (metástasis) y entonces se formarán tumores en el resto del cuerpo.

-¿El glifosato provoca el primer mecanismo que activa el checkpoint y es necesariamente cancerígeno?
-El glifosato formulado es el que provoca las primeras etapas de la cancerización. Un cáncer se define cuando hay señales clínicas de la enfermedad, y mientras solo exista una célula que camina hacia ese proceso no se puede hablar de cáncer todavía. Sobre todo nos cuidamos mucho en el plano jurídico porque el fabricante no impugnó nuestros resultados, que son a prueba de impugnación, pero sí cuestionó su interpretación ya que hasta el momento no se ha presentado un cáncer por el glifosato y si lo hay no lo sabemos. Para tener un cáncer tienen que pasar entre 30 y 35 años. El glifosato y otros productos se están usando desde hace mucho menos tiempo, entre 10 y 15 años, por lo que aún es imposible medir los casos.

artículo relacionado
Francia   1-02-2007

En las etiquetas de su producto Roundup Ready, Monsanto anunciaba que “es totalmente biodegradable” y que su uso deja “el suelo limpio”

Por Carlos Amorín
-¿Qué dijo Monsanto?
-Fuimos muy honestos, antes de difundir nuestros resultados en el mundo científico se los dimos a Monsanto, en el 2001, diciéndoles: "Cuidado con su producto, tienen un problema". Nos contestaron que no era posible, que el producto ya estaba registrado y nos pidieron que les demos el lote utilizado en la investigación. Ya habíamos probado con varios lotes y sabíamos que ese no era el problema. Las relaciones se deterioraron muy rápidamente.
Luego impugnaron todo, por ejemplo, el modelo experimental, y cuestionaron el uso de células de embriones de erizos de mar, lo que nunca ha sido reconocido como material experimental por instancias oficiales de la toxicología. Les respondí que el argumento no era válido porque el repertorio de la toxicología corresponde al estudio de células ya cancerígenas, mientras que esta investigación era sobre la activación del proceso de cancerización. Después dijeron que no se podían extrapolar los resultados obtenidos con los erizos al ser humano; les explicamos que todas las células del planeta tienen el mismo origen y que el mecanismo más universal es la división celular. A fines del 2001 se premió con el Nobel de Medicina a Leland HartwellPaul Nurse Timothy Hunt por sus trabajos sobre el cáncer con levaduras y erizos de mar. Y desde ahí ya no pudieron usar este argumento.
Estamos seguros de que el glifosato juega un papel importante pero es necesario la fórmula para que se active, porque el producto solo no es un herbicida. Las pruebas para obtener los registros (sanitarios) se hacen producto por producto, entonces es normal que las pase.
Pero es extraño que el Roundup siga vendiéndose y su uso sea muy popular. Si a usted le parece extraño a nosotros todavía más. Hice gestiones ante los poderes públicos franceses, en nuestro caso la Universidad y el CNRS, para que transmitieran la información a las autoridades. Para mi gran sorpresa, me enviaron a alguien desde París a cuestionar los resultados y me pidieron no hablar con la prensa. Fue alrededor del 2002, antes de publicar el artículo en la revista científica.
Argumentaron que no había que alarmar a la población y que quizás los resultados no eran definitivos. A raíz del artículo hubo algunas noticias en los medios, pero la gente aún no toma conciencia. Después me di cuenta que esto se relaciona con los transgénicos y los intereses económicos son muy grandes. Si Monsanto nos pone un juicio, el CNRS no tendría recursos para enfrentarlo.

-Nos interesa el tema porque Colombia realiza fumigaciones aéreas en la frontera para destruir plantaciones de coca y asegura que son inofensivas.
-No es verdad. El problema es que cuando se pulveriza en avionetas o hasta con un atomizador manual, la mezcla es cien veces más concentrada que aquella que puede desregular el funcionamiento de la célula. Cada microgota puede tocar miles de células simplemente cuando las respiramos, y si esas microgotas son pulverizadas en avión pueden viajar cientos de kilómetros. Cuando se fumiga en un jardín, las gotas pueden recorrer entre 2 y 3 km, si hay viento. Monsanto recomienda no fumigar cuando hay viento, pero es imposible porque siempre hay viento. También recomienda el uso de máscara, encauchado, botas y guantes. El que fumiga está protegido, pero los que están a 500 mts. no lo están.
Una fumigación aérea es otra cosa. Es una catástrofe. Se ha demostrado que hay arena del Sahara en el Polo Norte, y un grano de arena es más grande y pesado que una microgota. Las microgotas de pulverización son casi como el vapor de agua, que viajan simplemente con el movimiento de la tierra, como las nubes. Es una locura pulverizar con avión.
En las fumigaciones aéreas que se realizan acá se mezcla el glifosato con coadyuvantes para mejorar su acción. El ingrediente principal del Roundup es el POEA (polyethoxy tallow amine) y tiene dos funciones: aumentar la superficie de acción de la gota que cae en la hoja de una planta y hacer que el producto entre en la célula. Nunca pudimos saber la fórmula exacta del Roundup, entonces tomamos varios productos que contenían glifosato y fabricados por distintas firmas, por lo que era poco probable que tuvieran la misma composición. Constatamos que todos tenían el mismo efecto. Así, no es un producto que por casualidad se mezcla con el glifosato, sino que es la fórmula que se hace para que ingrese en las células la que termina afectándolas. Si algún día hay que quitar el glifosato del planeta será imposible.

-¿Cuál es la relación con los transgénicos?
-Casi todos los transgénicos que se producen y venden en el mundo pueden ser categorizados en dos grupos: los que producen un insecticida para el maíz y los que son resistentes al Roundup(que al ser fumigados con el Roundup no mueren). Como esta investigación llega a tener relación con los transgénicos me advirtieron de no difundirla porque la sociedad aún no los acepta y esto podría crear más resistencia. Es grave que se quiera esconder los resultados por defender a los transgénicos. Soy muy prudente, yo he tenido hasta amenazas en mi casa, y me he dicho "El mundo científico ya conoce los resultados, el gran público los está conociendo y mi trabajo como científico ha terminado, ahora, como ciudadano, es hora de que los poderes públicos tomen la posta".

Mónica Almeida
RAAP-AL Uruguay
13 de marzo de 2007


UPM y el viejo negocio de cambiar oro por baratijas


Tirando a la baja, para no generar alarma pública, digamos que la planta de Fray Bentos brinda a UPM 413 millones de dólares anuales de ganancia. De todas las plantas que UPM tiene en el mundo, la “nuestra” es la de mayor rentabilidad. Cada trabajador del resto del mundo le genera una ganancia de 27.400 US$ anuales, y cada trabajador en Uruguay le genera 983.000 US$ anuales. UPM contrata 533 trabajadores en nuestro país, de los cuales menos de 180 son uruguayos (porteros, guardianes, limpiadores). Fuente: redfilosoficadeluruguay.wordpress.com 

Heidegger o de la razón embozada


Un filósofo, casi siempre, es interesante de leer. Escribir sobre uno, considero que no es tarea fácil. Con Martin Heidegger no es la excepción. Desde luego que redactar algo sobre él, creador de un estilo de pensar y de un lenguaje casi propios, se vuelve aún más difícil, por eso sólo bosquejaré su posible relación con el nazismo y algunas críticas al respecto.

Después de la aparición de Ser y tiempo (1927), el prestigio del filósofo alemán en el mundo académico era ya muy grande. Heidegger ingresó al Partido Nacionalsocialista, el 1 de mayo de 1933; apenas diez días antes, Heidegger se había convertido en rector de la Universidad de Friburgo, donde sucedió a su maestro, Edmund Husserl. En el discurso que el nuevo rector dirigió a los estudiantes de Friburgo en el semestre de invierno de 1933-1934 les hizo un llamado pidiéndoles:

Que las reglas de vuestro ser no sean dogmas ni ‘ideas’. El propio Führer, y sólo él, es la realidad alemana presente y futura y su ley. Aprended a saber cada vez con mayor profundidad: a partir de ahora cada cosa exige decisión y cada acto responsabilidad. Heil Hitler.

La idea, al parecer, era que desde ese cargo, Heidegger pusiera en práctica la política del régimen nazi al interior de la academia, además de servir como promotor nazi de la universidad alemana. Por ejemplo, Heidegger participó en uno de los actos académicos más politizados a favor del Führer: la Manifestación de la Ciencia Alemana en Leipzig en noviembre de 1933, organizado por la Asociación de Profesores Nacionalsocialistas de Sajonia. A tal congreso de los “científicos alemanes” más reputados, en apoyo a un plebiscito de Hitler para el 12 de noviembre, se dieron cita rectores de diversas universidades alemanas como la de la Berlín, Gotinga, Hamburgo y por supuesto, Friburgo. En el discurso pronunciado por Heidegger, el ahora denominado “Llamada a los hombres cultos del mundo”, reiteró la idea de que Hitler era ley para Alemania y que el pueblo debía ser guiado por el proyecto de Estado del Führer. En general, durante su breve rectorado, el filósofo alemán realizó más de veinte discursos y conferencias donde, parece ser, puso su pensamiento al servicio de la consolidación del estado nacionalsocialista. Pero no hizo sólo eso.

Günther Anders, intelectual polaco, poseía una postal de propaganda nazi donde podía verse al rector Heidegger desfilar con el uniforme pardo a la cabeza de las SA de la ciudad. Es más, el autor de Introducción a la metafísica daba sus cursos con la camisa parda y consignó que los estudiantes saludaran con un ¡Heil Hitler! Ahora bien, por unos desacuerdos con el alcance de su obra, Heidegger dimitió de su cargo de rector en 1934; sin embargo, Heidegger mantuvo su afiliación hasta el final de la guerra. ¿Revisó, para arrepentirse de ello, su conducta de los dos años anteriores? Tal vez. Esto es justo lo que a continuación discutiremos, pero cabe señalar que hasta 1945 siguió ostentando la cruz gamada y pagando su cuota de militante al partido nacionalsocialista.

Años después, muchos, Heidegger parece que tomó un poco de conciencia de lo que había hecho y llegó a decir que su paso por el rectorado había sido “una gran idiotez” y que Hitler y su grupo era una “pandilla de criminales”; además, señalando su aspecto técnico e instrumental, tildó de “inhumano” al régimen nazi. Ahora bien, no lo hizo público, no lo propagó en los periódicos o medios de divulgación comunes. Eso es lo que llama la atención. ¿Lo hizo de manera filosófica? Habría que ver, la claridad “tradicional” no era lo suyo. Pero pongamos un poco en contexto lo que pasó.

Una propensión hacia sentimientos racistas y nacionalistas, antes y después de la guerra de 1914, era moneda corriente en Alemania. Eso podría explicar en parte la disposición heideggeriana para admirar a al Führer. Probablemente creía, como muchos otros, que Hitler restauraría la dignidad del pueblo y el Estado alemanes “perdidos” con el Tratado de Versalles. Quizás Heidegger deseaba formar parte de este nuevo destino de la nación germana. Sumado a este nacionalismo, pudo derivarse cierto racismo hacia los judíos, pues para muchos eran vistos como un pueblo no ario, con una religión distinta y que no buscaban la cohesión nacional. Uno podría pensar entonces que Heidegger no era un nazi virulento, o como dijo Víctor Farías, “Heidegger no era un nazi biologicista pero sí era un nazi del espíritu”, ya que el filósofo alemán no suscribió un sistema general de discriminación, sino que ese concepto es, más bien presente en su filosofía y en la base misma de su pensamiento. De esta manera, le daríamos la razón a Lyotard, cuando consideró que establecer con certeza la distinción entre textos “filosóficos” y “políticos” de Heidegger es muy difícil.

Ahora bien, el crimen del autor de ¿Qué significa pensar? no reside en ser victimario directo o ejecutante de los judíos o de cualquier otro grupo vulnerado, sino en su silencio frente a las barbaridades del nacionalsocialismo, frente a los homicidios y al exterminio; silencio que prolongó hasta más allá del final de la guerra. Ese es el escándalo: ¿cómo la mente de uno de los filósofos más influyentes del siglo pasado pudo tolerar todo eso? No obstante, su llamado “error” o “desliz” corregido con su renuncia, a muchos les sabe a poco, más aún sabiendo que el nazismo (y el colaboracionismo) de Heidegger estaba profundamente arraigado en él, como muestran distintos investigadores.

Karl Jaspers, antiguo alumno suyo, se sorprendía de que Heidegger alabara la potencia escénica de Hitler representada en sus gestos y sus discursos. Hannah Arendt, anterior amante suya, consideraba que los pensadores acogidos bajo la protección de Hitler, pensemos quizás en Alfred Baeumler y Hans Heyse, eludieron “la realidad de los sótanos de la Gestapo y las cavernas de tortura de los campos de concentración”, por una “deformación profesional”. Según Emmanuel Faye, filósofo francés, nuevas investigaciones comprueban hasta qué punto Heidegger puso a la filosofía al servicio de la legitimación y de la difusión de los fundamentos del nazismo, y “lejos de hacer progresar el pensamiento, Heidegger contribuyó a ocultar el contenido profundamente destructivo de la empresa hitleriana, ensalzando su grandeza” (Faye, Emmanuel, Heidegger. La introducción del nazismo en la filosofía, 2009).

Por nuestra parte, repensemos un poco nuestras ideas. En primer lugar, la idea de que la filosofía heideggeriana sea completamente nazi es una conclusión que se antoja poco rigurosa y acomodaticia, pues excede los límites de la hermenéutica. Suena más a un prejuicio que a un juicio concienzudo, pero habrá que seguir esperando la respuesta de los exégetas. En segundo lugar, hay que señalar que el rectorado de Heidegger coincide con los primeros años del régimen nacionalsocialista, mismos años en que el incremento de la población hacia el nazismo aumentó hasta alcanzar casi el cincuenta por ciento de simpatía en 1933, el filósofo no sería desde luego el único simpatizante (sé que este no es un argumento fuerte, pero como dije, sólo era una leve matización). En tercer lugar, nos causa más que ruido que alguien con la una gran inteligencia y cultura como el filósofo alemán, pudiera estar rodeado de una de las peores aberraciones ideológicas y políticas. Pero esto hay que verlo tal vez con un poco de perspectiva. Si rastreamos en la historia de la filosofía, nos daremos cuenta que grandes filósofos tuvieron un lado quizás no tan amable para nuestra sensibilidad actual. Como muestra, Platón. Él colaboró con gobiernos que hoy diríamos violan muchos de los derechos humanos actuales; recordemos que él mismo buscó instalar su propio gobierno “monárquico” y persiguió a otras formas de pensar, como la de Demócrito, ¡Y Platón nunca se disculpó por ello! Es más, hizo apología de la situación. A esto hay que sumarle el que, por ejemplo, Aristóteles haya tenido esclavos a su servicio, aunque los dejó libres al morir él. Lo queramos o no, no existe ningún tipo de relación necesaria entre el poseer un gran intelecto y los buenos sentimientos o la nobleza de las acciones. Como dijo Isidoro Reguera: “Por suerte o por desgracia, se puede ser un canalla y un gran pensador. Son dos categorías de universos distintos.”

Que si lo político en Heidegger nunca aparece de forma completamente explícita es cierto, pues gracias a la selva negra de su terminología metafísica y a su sospechosa personalidad, el filósofo alemán quedó suspendido entre nuestra duda e incertidumbre. Murió sin haber dicho lo que, a juicio de muchos habría debido decir. Todo eso lo salvó de mayor castigo y hasta le ayudó a convertirse en la figura que, para bien o para mal, es hoy.

Considero que, moralmente hablando, no debe de apreciarse de un pensador sólo su gran racionalidad, sino también la honestidad y buena voluntad de sus principios. Sucede que en algunos casos la razón, y con ella hasta la filosofía, queda embozada por ideologías alienantes, como en el caso de Heidegger. De él podemos decir que actúo en consecuencia con lo que pensaba, pero tanto uno como el otro son muy cuestionables. ¿Pero por qué podemos cuestionarlas? Pues porque están próximas a nosotros, y nuestros juicios y categorías pueden aplicársele casi en su totalidad. Quizás si estuviera más alejado de nuestras consideraciones morales actuales, habría cierto impedimento. Con esto no intento justificar crímenes del pasado, ni hablar de determinismos de épocas ya andadas, sólo deseo recordar que nuestras condiciones de posibilidad históricas son diferentes de las del pasado. Como me dijo un amigo, en estos tiempos, tildar a Platón de esclavista es casi como juzgar a los primeros Sapiens por no ser veganos.

Finalmente, quiero acabar esto con un recuerdo. En algún seminario en la universidad le pregunté a un profesor, doctor en filosofía por una universidad berlinesa, quien hizo su tesis doctoral precisamente sobre este autor, sobre si él estaba de acuerdo en dividir la investigación filosófica de Heidegger en dos períodos importantes (un poco como la idea de un primer Wittgenstein y uno segundo). Su respuesta, espontánea y natural, la recuerdo perfectamente: “¡Heidegger fue el mismo perro nazi de siempre!”. Concuerdo con mi exprofesor en una cosa: que el autor de Ser y tiempo haya practicado un “nazismo privado”, no deja de hacerlo un nazi como tal. Pero lo de perro, ¿qué culpa tiene el pobre animal? Fuente: www.revistaesnob.com 

El 1% más rico posee el 46% de la riqueza global


Nunca la humanidad ha tenido tanta riqueza ni ésta ha estado repartida de una forma tan desigual. La riqueza global ha subido un 68 % en los últimos 10 años para llegar a un nuevo máximo histórico de 241 billones de dólares y Estados Unidos representa casi tres cuartos de ese incremento, según un informe elaborado por el banco Credit Suisse. Mientras que la riqueza global promedio por adulto sería así de 51.600 dólares, en la actualidad el 10 % más acaudalado posee el 86 % del total de los activos en el mundo. Y, es más, el 1 % más adinerado posee el 46 % de toda la riqueza.

Desde mediados del 2012, la cantidad de millonarios a nivel mundial ha crecido en casi dos millones y la mayoría de ellos proviene de Estados Unidos, según el informe. En contraste, Japón perdió 1,2 millones de millonarios en el mismo periodo. En este momento, hay 98.700 individuos con una riqueza neta que excedía los 50 millones de dólares, más de la mitad de ellos en Estados Unidos. Europa estaba en segundo lugar y albergaba a casi 25.000 de las personas más adineradas.

La cantidad de millonarios a nivel mundial ha crecido en casi dos millones Dos tercios de los adultos en el mundo tienen activos por menos de 10.000 dólares y en conjunto representan apenas del 3 % de la riqueza global. Por contra, hay 98.700 individuos con una riqueza neta que excedía los 50 millones de dólares, más de la mitad de ellos en Estados Unidos. Europa estaba en segundo lugar y albergaba a casi 25.000 de las personas más adineradas.

Las naciones más adineradas, con más de 100.000 dólares por adulto, están concentradas en América del Norte, Europa Occidental y entre los países ricos del Asia-Pacífico y Oriente Próximo. El grupo está liderado por Suiza, donde los activos promedio por adulto ascienden a 513.000 dólares, seguido por Australia (403.000 dólares), Noruega (380.000 dólares) y Luxemburgo (315.000 dólares).

Pese a su fuerte crecimiento económico en las últimas décadas, China posee apenas un 9 % de la riqueza global pese a representar más de un quinto de la población adulta en el mundo. Mientras, para África e India, la proporción de población excede al de la distribución de riqueza en un índice de 10, mostró el reporte.

Los grandes mercados emergentes, los llamados países BRIC - Brasil, Rusia, India y China - tendrían cerca de 5.830 habitantes ultra acaudalados cada uno. El número de multimillonarios en el bloque BRIC ha subido desde el 5% del total mundial el 2000 a un 19 % en el 2010. Entre el 2000 y el 2010, el número de ultra acaudalados sólo en China subió de 1 a 64, indicó el estudio. En contraste, el número de multimillonarios en países desarrollados como Francia y Japón cayó en ese periodo. Fuente: www.publico.es

Psiquiatría y dictadura en Argentina


En la Unión Soviética era frecuente hospitalizar a los disidentes con diagnósticos psiquiátricos manipulados. Decenas de miles de personas pasaron largos periodos internadas por sufrir una inexistente esquizofrenia o “delirios reformistas”, porque estar contra el comunismo no podía deberse a otro motivo que no fuese la locura. A falta de unos marcadores biológicos que determinen lo que hay detrás de los síntomas más evidentes de la enfermedad mental, es difícil desvincular la definición de este tipo de dolencias de la ideología y eso hace que la profesión psiquiátrica se convierta en un ámbito de la salud de especial interés para regímenes autoritarios.

Argentina, durante las dictaduras que sufrió el país entre 1966 y 1983, tampoco fue una excepción. Allí, los gobernantes acabaron con determinadas tendencias en psicología y psiquiatría cuando consideraron que iban contra sus intereses políticos y algunos de los profesionales de la salud mental que se opusieron a la dictadura, particularmente a partir de 1975, engrosaron las listas de los represaliados y desaparecidos de la época. Sin embargo, según explica en un artículo sobre el tema publicado en el Bulletin of the History of Medicine el investigador de la Universidad de Yale (EEUU) Marco Ramos, en aquel ambiente opresivo, muchos psiquiatras de Argentina lograron crear espacios de resistencia frente al autoritarismo, a veces aplicando sin hacer mucho ruido métodos democráticos que contrastaban con los del entorno político y otros, más ideologizados, utilizando la psiquiatría desde el activismo de izquierdas.

Por otro lado, “los institutos nacionales de salud mental en Argentina fueron cooptados por el ejército y algunos sanatorios se utilizaron para encarcelar a disidentes”, señala Ramos. “Hubo psiquiatras que trabajaron para el Gobierno y hay documentación que dice que algunos psiquiatras dirigieron un proyecto que supervisó torturas a disidentes políticos dentro de instituciones psiquiátricas”, añade.

En la Unión Soviética a los disidentes se los internaba en sanatorios diagnosticados de delirios reformistas

El caso argentino también es, según recoge el artículo de Ramos, interesante para rebatir algunos tópicos sobre supuestos vínculos entre algunas prácticas psiquiátricas e ideologías más o menos progresistas. En Argentina, por ejemplo, en parte debido al legado de resistencia de los psicoanalistas frente al autoritarismo de los militares en los setenta, se ha vuelto un lugar común entre los psicólogos progresistas que la vertiente psicoanalítica y comunitaria de su profesión es más democrática que la psiquiatría que trata de apoyarse más en los conocimientos de neurociencia, química o biología. Este último enfoque, que despolitizaría la ciencia y la haría más objetiva, lo que lograría realmente es, según sus críticos, ponerla al servicio de la clase dominante y del autoritarismo.

Este punto de vista ya ha sido destacado por la historiadora francesa Elisabeth Roudinesco, que toma como ejemplo el declive o la desaparición del psicoanálisis en la Alemania nazi o en la Unión Soviética. Según ella, el psicoanálisis no puede sobrevivir en un país sin derechos legales respaldados por el estado que aseguren la transmisión libre de conocimiento. Sin embargo, Ramos muestra que en un ambiente políticamente hostil sobrevivieron el psicoanálisis y las prácticas comunitarias, que animaban al paciente a participar activamente en su propia salud mental a diferencia de los grandes manicomios, donde el entorno era patriarcal y con frecuencia degradante.

Sin embargo, los gobiernos autoritarios demostraron que no tenían prejuicios frente a unos u otros métodos psiquiátricos siempre que sirviesen a sus objetivos. Así, mientras desmantelaron la izquierdista Federación Argentina de Psiquiatras y su trabajo en torno al psicoanálisis y la psiquiatría comunitaria, hubo sectores del Gobierno militar de Videla del 76 que tomaron estas prácticas psiquiátricas comunitarias y las adaptaron para ponerlas al servicio de la promoción de sus valores cristianos y occidentales.

Tomar ejemplo de América Latina

Desde un punto de vista global, Ramos cree que hay lecciones que EEUU y Europa, con escuelas de psiquiatría y psicología más centradas en la biología y la objetividad, pueden aprender. “Durante la Guerra Fría, tanto en EEUU como en Europa se hacía énfasis en la objetividad, mientras en América Latina hay mucho énfasis en el compromiso político”, asevera. “Ahora creo que ha habido un cierto cambio y en Argentina hay más psiquiatría biológica, más investigación neurocientífica, y se tiende a que estas estén menos ideologizadas”, explica. “Sin embargo, también hay un gran grupo que ve la conexión entre psiquiatría y resistencia política como parte de su historia personal y de la profesión”, indica.

“En Argentina se insiste en la importancia del entorno político o la represión en la salud mental y ahora creo que en EEUU la psiquiatría está empezando a sintonizar más con la sociedad y la política y en este sentido creo que puede mirar a América Latina como inspiración”, dice Ramos. “El caso de la homosexualidad, que desapareció de lo que la Sociedad Americana de Psiquiatría considera trastornos mentales, es un ejemplo de la importancia del punto de vista social y político en lo que se considera una dolencia psíquica”, recuerda el investigador.

REFERENCIA

'Psychiatry, Authoritarianism, and Revolution: The Politics of Mental Illness during Military Dictatorships in Argentina, 1966–1983' DOI: 10.1353/bhm.2013.0029. Fuente: esmateria.com