¿Era una democracia la democracia griega?

Aunque quizá cualquiera de nosotros podríamos formularnos esa misma pregunta respecto a los regímenes que hoy nos gobiernan, no cabe duda de que resulta aún más pertinente en el caso de la democracia griega.
Como ya escribiera en su momento Vladimir Ilich Iulianov, más conocido por Lenin, tan sonoro apelativoocultaba un sistema de gobierno en el que la inmensa mayoría de la población se encontraba por completo excluida del proceso de toma de decisiones.
Tomemos como ejemplo a la más acabada de las democracias griegas, que pasaba por ser modelo de todas las demás: la Atenas del llamado Siglo de Pericles, durante la segunda mitad del siglo V a.C. En esta sociedad idealizada, en la que incluso los ciudadanos inválidos o indigentes reciben ayuda del Estado, y el pueblo, reunido en asamblea, se gobierna a sí mismo, sin intermediario alguno, son muy pocos los que, en realidad, pueden considerarse ciudadanos de pleno derecho.
Si tomamos como referente una población media de unas 500.000 personas a lo largo del siglo V a.C., un número muy elevado, en torno a los 300.000, eran esclavos. Estos, que, a diferencia de lo que luego sucedería en Roma, trabajaban en su mayoría para el Estado, carecían de derecho alguno, y no eran sino herramientas parlantes cuyos amos, ya se tratara del Estado, ya de un particular, podían tratarlos como un bien mueble más, algo que se compraba, se vendía o se entregaba como fianza, o incluso se enviaba a la guerra a luchar por una ciudad que en tan poca consideración le tenía.
Otro grupo numeroso, libre, pero igualmente apartado de la vida política de la ciudad, lo integraban los llamados metecos, esto es, los extranjeros a los que Atenas permitía generosamente vivir en su territorio, aunque no adquirir en él bienes inmuebles. Lo formaban unas 20.000 personas, casi por completo entregadas a las actividades económicas como el comercio, la artesanía, las finanzas o la construcción naval que interesaban poco a los atenienses, más inclinados al cultivo de la tierra. Pagaban impuestos, eso sí, y no dejaban de ser útiles para prestar a la ciudad servicio de armas, pero no formaban parte de la asamblea ni podían desempeñar cargos públicos, y sus derechos civiles eran también inferiores a los que disfrutaban los ciudadanos.
También estaban excluidas de la política las mujeres, quizá unas 50.000 o 60.000, que, además de encargarse de las actividades domésticas y asegurar a sus poco amorosos maridos —el matrimonio era un contrato, no una cuestión de sentimientos— descendientes legítimos que heredasen el patrimonio familiar, desempeñaban un papel activo en la vida religiosa de la polis, pero no en la política, que se consideraba monopolio de los atenienses varones.
Si restamos también del total a los menores de edad, que podían alcanzar una cifra de 100.000 o más, el total de atenienses que disfrutaban de plenitud de derechos políticos no superaba con toda probabilidad los40.000 individuos, todos ellos varones, libres y, desde los tiempos de Pericles, hijos de padre y madre oriundos de la propia ciudad.

¿Puede denominarse con propiedad democracia a una sociedad en la que, dejando de lado los menores de edad, sólo participaba en la toma de decisiones en torno a un diez por ciento de la población adulta?
Es cierto, no obstante, que esta participación superaba con creces aquella a la que en nuestros días estamos acostumbrados.
El ciudadano ateniense, fuera rico o pobre, que en nada afectaba eso a sus derechos políticos, tenía derecho a asistir a las sesiones de la Asamblea que votaba las leyes, e incluso cobraba por ello; podía tomar allí la palabra sin que nadie se lo impidiera, y, a la hora de tomar decisiones, emitía un voto que valía tanto como el de cualquier otro ciudadano, por rico que fuera.
Los cargos públicos, elegidos en su mayoría por sorteo, tampoco le estaban vedados, con excepción del generalato y la dirección de las finanzas públicas, que requerían, como es lógico, cierta cualificación, y tampoco se le exigía condición alguna para formar parte del Consejo de la ciudad, elegido por sorteo entre los ciudadanos, que preparaba las leyes sobre las que había de decidir la Asamblea.
Sin embargo, el sistema exhibía en su funcionamiento limitaciones manifiestas. Muchos ciudadanos eran demasiado pobres o en exceso ignorantes para participar con un cierto conocimiento de causa y una aceptable autonomía en la vida política de la ciudad. La ignorancia los convertía en presas fáciles de la manipulación; la pobreza, en víctimas del soborno.
La democracia directa, además, en contra de lo que pueda pensarse, allana el camino de los demagogos. Un buen orador, aunque sea un pésimo gestor, puede conquistar el poder sin más condición que halagar los instintos de las masas, y, al contrario, un mal retórico, por competente que resulte como administrador, nunca conquistará el aprecio del pueblo llano.
Y en esas circunstancias, la oclocracia, el gobierno de las masas, se convierte enseguida, y con gran facilidad, en la verdadera realidad que subyace tras la democracia asamblearia, y el gobierno de las masas, conviene recordarlo, no es sino la tiranía de quien las manipula... Fuente:  anatomiadelahistoria.com 

3158 españoles se han suicidado por la crisis, 119 de ellos por desahucios


España es un país que está resistiendo bien la crisis porque a pesar de la dureza y crueldad con que sus dirigentes tratan a los ciudadanos, la “paz social” es un hecho incuestionable, dice el economista hindú Raghuram Rajan, autor del libro Grietas del Sistema. Y no le falta razón, solo que las causas de esta “paz social” no están en la eficacia de los sindicatos y de los partidos de la oposición para vehicular todo el odio e indignación que suscita el saqueo permanente de esta “casta” o “partitocracia” que arrasa nuestra economía, sino que directamente se han unido a ella en detrimento de los propios españoles. Por eso la “paz social” en España, construida a costa de desarticular la sociedad civil para sustituirla por partidos y sindicatos subvencionados, se basa en un hecho oculto que provoca la ausencia de salidas y alternativas: 3.158 españoles se han suicidado, 119 de ellos por desahucios. 
Esta semana ha ocurrido en Málaga, uno más. Leandro C.M.G., de 36 años de edad, se ha quemado a lo bonzo frente a la Junta de Andalucía, que le había negado una ayuda para atender a su madre, que falleció por ello. El político responsable, delegado territorial de Salud y Bienestar Social en Málaga, el socialista Daniel Pérez, se lavó las manos: “su expediente no se resolvió favorablemente porque no se presentó la documentación solicitada”. Hasta el presidente andaluz, José Antonio Griñán, se mostró inflexible: “no consta ninguna solicitud en la Junta de Andalucía”.

Su caso apenas suscitó unas líneas en la prensa ni generó interés en el resto de la sociedad, cuando este mismo hecho en Túnez, cuando el joven universitario y vendedor ambulante, Mohamed Bouazizi, se prendió fuego y produjo desde 2010 una oleada de revoluciones y derrocamientos de partidos en el mundo árabe: Túnez, Egipto, Libia, Siria y ahora Turquía, donde la sociedad civil también ha hecho retroceder al “sultán” Erdogán manifestándose masivamente en la calle sin perder su capacidad de intimidar a los políticos.
La crueldad e insensibilidad de los políticos en torno al drama de la pobreza y el paro ha convertido a España en la vergüenza del mundo, sin que los poderes públicos se aperciban de la gravedad de la catástrofe para quienes la sufren. Este cataclismo ha obligado al movimiento 15-M a abrir una página en wikipedia para intentar cuantificar el número de suicidios en España relacionados con la crisis, cifra que va a aumentando cada mes. No están incluidas las tentativas como la del joven Leandro en Málaga, lo que incrementaría notablemente la cifra.
La situación parece evidenciar que en España, ante la falta de alternativas políticas, los ciudadanos optan por quitarse la vida antes que rebelarse contra el régimen o ayudar a su derrocamiento o sustitución. Algunos movimientos sociales están barajando la idea de dar a conocer los nombres de los políticos con cargo y sueldo vigente que desempeñan su labor en la provincia en la que se produce el suicidio de un ciudadano por las crisis, para poder hacerlos algún día responsables del mismo. El propio Leandro, con quemaduras en un 50% de su cuerpo que le han destrozado la vida, culpó a Rubalcaba y a la Junta de Andalucía por su desesperación. Los ciudadanos saben bien donde apunta el origen del drama.
Aunque la prensa y las administraciones públicas lo silencian, ya es oficial que el suicidio es la primera causa de muerte violenta en España, pues en 2011 aumentó  a 3.158 casos debido a la pobreza, al paro y a los desahucios, según el Instituto Nacional de Estadística. La enumeración se hace muy difícil en estos casos, que solo transcienden muy pocas veces a la prensa y cuya relación se publica en cualquier caso con mucho retraso. Uno de los escasos datos que se conocen fue divulgado por Tercera Información y Mundo Obrero, dos diarios que han investigado el drama y han estimado en 119 el número de personas que se quitaron la vida entre enero y noviembre de 2012 al ser desahuciados por no poder pagar la hipoteca bancaria.

El desastre se agrava porque los periodistas del régimen son obligados a silenciar estos sucesos, ya que los medios de comunicación son víctimas de una creencia política, alimentada por la “casta”, que presupone que la publicación de la noticia de un suicidio provoca un sentimiento de imitación en quien, padeciendo las mismas circunstancias que el afectado, la lee o escucha. Esto lleva al silencio y a la censura, en unos momentos en que es fundamental conocer cual es la realidad del verdadero impacto de la crisis económica en las clases medias y trabajadoras de España. Fuente:  espiaenelcongreso.wordpress.com 

La alternativa democrática: Que recuerden el Eclesiastés

Por Pedro Paúl Bello

No quisiera escribir esto, pero voy a escribirlo

El asunto que, por preocuparme como venezolano de raíces muy profundas en esta bendita tierra de gracia, siento como deber el expresarlo. Comienza con una pregunta cuya respuesta, de múltiples vertientes y raíces, fácilmente la encontraremos en nuestra historia de país: Si es este, en grande mayoría, un pueblo alegre, dicharachero, simpático ¿por qué, en diversas circunstancias generalmente difíciles, calamitosas y riesgosas somos tan pesimistas y negativos? ¿Por qué criticamos tan duramente a quien --de alguna manera-- sea en lo político, lo deportivo, lo artístico, etc., se distingue, actúa con honestidad y acierto o alcanza prestigio, aprecio y apoyo?



¿FUEGO AMIGO?


Es algo muy natural y corriente el que los humanos tengamos opiniones, gustos o ideas distintas a las de nuestros semejantes. Pero ¿No es lo adecuado el dirigirse –personalmente, por carta, email, teléfono, etc.-- amable o respetuosamente al otro, con quien se tienen discrepancias, para expresar éstas, conocer sus razones o identificar sus errores y, en esa relación dialogal, informarse bien, tratar de convencer o dejar ser convencido, o en caso de imposible acuerdo? ¿Cómo no respetar al otro en su dignidad de persona a la que, igual que a todos, nos ha elevado El Señor? ¿Por qué cerrarse en creer que uno tiene la razón y el otro no? ¿Será que no existen, con mayoritaria presencia, situaciones intermedias según las cuales cada uno tiene parte de la razón y, no pocas veces ninguno de los dos (o más) la tiene?

Pido me permitan, quienes esto leen, que traiga a colación y como ejemplo un caso que corresponde al asunto político, pero que podría ser de la música, del beisbol o de la Vino Tinto, etc., o muchos más, sobre los cuales podría presentar ejemplos similares al que me voy a referir.
Se trata de Henrique Capriles Radonsky. Advierto que no le conozco personalmente y que tampoco soy miembro de su partido político, pues desde hace veinte años no milito en ninguno, a pesar de que todos tienen mi respeto.

Pues bien, Capriles --como todos le dicen, además de El Flaco-- se presentó como candidato en las primarias de febrero de 2012 y, como poco le conocía, no voté por él en esa oportunidad, en la que él venció abrumadoramente y se convirtió en el Candidato de la oposición democrática para las elecciones de octubre del mismo año, en las que enfrentaría al difunto Hugo Chávez. Dos días después de las elecciones primarias, el candidato Capriles tuvo una rueda de prensa en la que participaron periodistas venezolanos y extranjeros. Vi la entrevista por la Globovisión de entonces y, aún sorprendido por el apabullante triunfo logrado por el Candidato dos días antes, esa sorpresa se convirtió en descubrimiento al escuchar las respuestas serías y breves, pero contundentes, con las que Capriles respondía a todos sus entrevistadores. Esa sorpresa se transformó después, una vez iniciada la campaña electoral del 2012, al ver, siempre por GB, las multitudes arrolladoras y entusiasmadas, llenas de esperanzas, que concurrían a todos los actos que cada día, y sin descanso, realizaba Capriles en todos los Estados y muchísimos pueblos de Venezuela. Sin embargo, conociendo muy a fondo los fraudes electorales que se “inauguraron” en 1999 con el “Kino” y que, progresivamente, con las máquinas de Smartmatic y múltiples trucos electrónicos o no, fueron perfeccionados por el “proceso”, bien sabía la imposibilidad real que, por fraudes, había para alcanzar la victoria electoral de octubre de 2012.

Después, ocurrió todo lo que “sobrevino” inconstitucionalmente desde diciembre 2012 hasta el 14 de abril del corriente año. Sin embargo y pese a la certeza que los fraudes aumentarían en magnitudes e intensidades --recuerde el apreciado y paciente lector que hasta aquí ha llegado, que era “pecado” desde 1999 hablar de fraude al país opositor-- tenía la convicción de que, el 14A, si era posible vencer. ¡Y vencimos porque los fraudes no fueron suficientes para la inmensa mayoría que apoyó a Capriles en la nueva campaña, que resultó ser más dura y sacrificada que la anterior!

Ahora bien, casi desde el 15 de Abril y de manera cada vez más intensa, van apareciendo en la prensa, en internet y demás medios, opiniones que, respetables venezolanos y no pocos amigos personales, vienen presentando para señalar que Capriles no actúa, no se mueve, no reacciona para defender su innegable victoria, etc., etc.

Con todo mi respeto hacía quienes así opinan y actúan, les sugiero que, en razón de justicia, se informen directamente de los esfuerzos que tanto el Presidente Electo por una gran mayoría de los venezolanos, así como también la dirigencia y miembros de la también muy atacada MUD, han venido realizando, sin inútiles “prisas pero sin pausas”, ante la realidad política, económica y social que estamos viviendo en estos cruciales momentos de nuestra Patria.

Que recuerden que estamos enfrentando una tiranía que siempre, desde sus comienzos en 1999, pretende ser totalitaria pero que está en franca e insuperable caída libre.

Que recuerden aquello del Eclesiastés:

Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol;
tiempo de nacer y tiempo de morir;
tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar y tiempo de sanar;
tiempo de destruir y tiempo de construir;
tiempo de llorar y tiempo de reír;
tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar;
tiempo de arrojar piedras y tiempo de recogerlas;
tiempo de abrazar y tiempo de separarse;
tiempo de ganar y tiempo de perder;
tiempo de guardar y tiempo de botar;
tiempo de rasgar y tiempo de coser;
tiempo de callar y tiempo de hablar;
tiempo de amar y tiempo de no amar;
tiempo de guerra y tiempo de paz.

Tengan tiempo de paciencia: les aseguro que Capriles y Venezuela tienen sus tiempos: “Hay una hora para cada asunto y un lugar para cada acción”.

“El sabio verdadero es el que conoce lo que hay que hacer en cada situación; aquél que sabe el momento oportuno.”
¡ Tengan Fe!

Lecciones de ortografía francesa y dignidad africana


Pocos medios occidentales y aun menos españoles (salvo honrosas excepciones) se han hecho eco de la carta de Bousso Dramé a las autoridades consulares francesas, rechazando amablemente un visado para visitar París. La misiva ponía punto final al intento de una joven consultora internacional de nacionalidad senegalesa, ganadora de un concurso de ortografía del Instituto Francés en Dakar, de disfrutar de su premio: una formación cinematográfica en la capital gala. El trato condescendiente y las humillaciones constantes de las autoridades consulares francesas en Senegal impulsaron a esa joven a declinar la invitación y escribir un texto que ha encendido los ánimos entre las juventudes africanas, iniciando una serie de mensajes e iniciativas de apoyo de una punta al otro del continente. 
El momento coincide con la puesta en marcha del principio de reciprocidad en Senegal: los franceses y otros ciudadanos europeos necesitarán pasaporte biométrico y visado para entrar en el país. La elección de Macky Sall como presidente marcó un punto de inflexión en lo que se refiere al equilibrio en las relaciones entre Senegal y Francia, impulsado también por situaciones que alteraron a la opinión pública del país de la Teranga. En junio de 2012, denegaban el visado para Francia al cantante Thione Seck. Un mes más tarde, el profesor universitario Oumar Sankharé, el segundo catedrático africano en gramática francesa tras Léopold Sédar Senghor, sufría la misma vejación.

Lo habitual es exigir a un ciudadano africano que quiera viajar a Europa requisitos como sus nóminas y contratos, reserva de hotel y vuelos, un extracto bancario en el que figure una cantidad que pueda garantizar la cobertura de un gasto mínimo de entre 25 y 50 euros por día, una fianza, documentos identificativos en regla e invitaciones expedidas a través de la policía del país al que viajan. Para un español que quiera viajar a Costa de Marfil, por ejemplo, 50 euros por visado, dos fotos, la vacuna de la fiebre amarilla y rellenar un formulario sencillito es suficiente. 
Uno de los africanos que ha reaccionado a la carta de Bousso Dramé de manera tangible es Cyriac Gbogou, impulsor de un artículo colectivo que todavía se cuece y que implica a ocho autores de ambos sexos procedentes de Burkina Faso, Benín, Camerún y Costa de Marfil. El bloguero y comunicador marfileño ha sufrido en sus carnes la limitación de las trabas burocráticas para plantarse en Europa llegando desde África, con ocasión de una formación en París que no pudo disfrutar a causa de la lentitud del proceso de visados.
"Es un freno al desarrollo africano -opina por Skype desde Abiyán- Merma la formación de los africanos que quieren arreglar los problemas de África. No estamos hablando de llegar a Europa y quedarnos allí. Estamos hablando de que queremos que los problemas africanos sean solucionados en África por los propios africanos. Tenemos los recursos. Unidos, podemos hacer muchas cosas. Conseguiremos triunfar si conseguimos unirnos. Para las autoridades consulares occidentales, todos somos susceptibles de pedir un visado para no volver. No entienden que, para muchos de nosotros, allí no hay nada. Trabajamos por el futuro de África. Y el futuro de África pasa por la reciprocidad".
"La carta de Bousso Dramé es la respuesta de millares de senegaleses y de africanos a un método y un comportamiento bien conocidos por parte de ciertos servicios de visado de países europeos -opina el ciberactivista senegalésCheikh Fall- Ella osó responder por esos millares de jóvenes africanos que sufren todos los días reacciones vejatorias cuando intentan demandar un visado. Ese tratamiento no es una cosa de hoy. Pero jamás habíamos estado tan bien formados para hacer oír nuestra voz. Bousso ha entendido la importancia y el poder de los nuevos medios. Una vez publicada en facebook, su carta dio la vuelta al mundo en algunos minutos. Eso provocó la reacción del consulado y su respuesta".
La ciberactivista camerunesa Julie Owono califica, por su parte, de valiente la reacción de Bousso Dramé. "Es una de las pocas voces que expresan públicamente el hartazgo de muchos ciudadanos africanos del antiguo imperio colonial francés con el tratamiento que reciben en embajadas y consulados galos. Ella forma parte de una nueva generación africana que no conoce el colonialismo ni fue testigo de los tiempos en los que hombres y mujeres negros tuvieron que inclinarse ante los colonialistas blancos en su propia tierra. Pertenece a una generación que conoce sus derechos y que exige ser trataba como seres humanos acreedores de dignidad y respeto".
Para Julie Owono, las universidades francesas están perdiendo su atractivo entre los estudiantes africanos: en algunos países de África occidental, incluido Senegal, Francia ya no es el principal destino de los universitarios. 

"Desgraciadamente, parece que no eso no sirve de llamada de atención a las autoridades francesas. El cónsul francés en Dakar, en una entrevista en Jeune Afrique, mostró esa arrogancia denunciada por Bousso Dramé y otros jóvenes africanos. Todos recordamos esta circular, firmada en mayo de 2011 por Claude Guéant, antiguo ministro del Interior francés, que impedía a los estudiantes extranjeros tener su primera experiencia profesional en Francia después de su graduación. Aunque fue revocada en mayo de 2012, tras la elección de François Hollande, la herida permanece viva todavía en la mente de los estudiantes africanos. Es una actitud paradójica y totalmente contraproductiva: cuando recientemente el parlamento francés adoptó una ley para enseñar en inglés en las universidades francesas, muchos no estuvieron de acuerdo, afirmando que se trataba de una decisión que pondría en peligro la influencia de la lengua francesa. En realidad, la influencia de la lengua francesa se mantiene hoy gracias a la mayoría de la gente que la utiliza, es decir los 200 millones de personas que tienen este idioma en común en África subsahariana. Muchos escritores, músicos y otros artistas siguen manteniendo este idioma vivo. Pero con esta actitud, más países africanos eligen el inglés como su lengua principal, como Ruanda y Gabón, y Francia pierde uno de sus principales instrumentos para garantizar su influencia en el continente africano".


Cheikh Fall asegura que nunca ha tenido el deseo de abandonar su país para instalarse fuera. "Incluso después de mi bachillerato, jamás he realizado gestiones para continuar mis estudios en Francia. Siempre creí que era posible estudiar en tu país para después servir a tu patria. El amor por mi país siempre me ha motivado y jamás dudé de que era posible aportar, a mi manera, mi "piedra" al edificio nacional desde mi campo. Ha llegado la hora de que los jóvenes africanos comprendamos que Europa no es forzosamente la solución. ¡La solución está en nosotros! Si hoy hablamos de África como el continente de la esperanza y que crece, es así cómo los africanos debemos comprender esta realidad y conseguir los medios para construir nuestro continente".
Sobre la política de visados y control de fronteras de la Unión Europea, opina que son necesarios la audacia, el valor y la voluntad política de los dirigentes africanos para imponer nuevas condiciones en el partenariado del continente con otros continentes y países en beneficio de África y los africanos. "Redefinir las relaciones para servir a los intereses de los africanos puede hacer cambiar las cosas, sobre todo con este fenómeno en torno a las demandas de visados. No cesaremos de reclamar valentía política por parte de nuestros dirigentes para redefinir los términos del partenariado entre África y Europa".
"Hoy en día, la parte visible del iceberg es el número de demandas de visado pero hay que recordar que no son gratis. Las tarifas que se imponen a quienes demandan un visado, aunque se rechace su petición, no se devuelven. Si el embajador explica orgulloso que el consulado de Francia en Senegal recibe 32.000 peticiones de visado anuales, olvida que esa cifra significa más de un billón y 300 millones de francos CFA al año (casi 2 millones de euros). Ese dinero lo consigue Francia sobre las espaldas de los demandantes de visado". Fuente: El País

La otra historia de los EEUU


La otra historia de los Estados Unidos (A People's History of the United States, en el original inglés), es un libro escrito por el historiador y politólogo estadounidense Howard Zinn., publicado en 1980, siendo un éxito en ventas, llegando a 1 millón en 2003. Cuenta la historia de los Estados Unidos desde un ángulo visto por los trabajadores, los negros, los extranjeros, las mujeres, etc. en lugar de los presidentes y grandes héroes de la historia. En el 2003, Zinn fue galardonado con el Prix des Amis du Monde Diplomatique por la versión francesa del libro, Une histoire populaire des Etats-Unis.

La otra historia es una historia desde la izquierda. Zinn acusa a Cristobal Colón y otros exploradores de cometer genocidio, desglorifica a los presidentes desde George Washington a Bill Clinton (epílogo) y descubre las apariencias de las guerras libradas por Estados Unidos. En las primeras páginas de este libro, Zinn desmitifica la noción de que el historiador es o puede ser objetivo. Durante una entrevista con The Associated Press, Zinn reconoció que él no estaba tratando de escribir una historia objetiva o una completa. Observó que el libro es una respuesta a los historias tradicionales, el primer capítulo, no el último de un nuevo tipo de historia. Como un complemento a La otra historia de los Estados Unidos , Zinn, junto con Anthony Arnove, reunió una serie de cartas, poemas, canciones y discursos de diversas figuras quienes históricamente han resistido con pequeños y grandes actos. Intitulado “Voces de la otra historia de Estados Unidos “ ( Voices of a People’s History of the United States ,) el volumen fue la base para el proyecto “El pueblo habla” ( The People Speak: American Voices, Some Famous, Some Little Known ) , documental donde diversos actores famosos hacen lectura de estos textos rebeldes. Además de A People’s History, escribió varios libros, incluyendo The Southern Mystique , LaGuardia in Congress , y las memorias “No puedes ser neutral en un tren en movimiento”( You Can't Be Neutral on a Moving Train: A Personal History of Our Times), el título de un documental de 2004 acerca de Zinn narrado por Matt Damon. También escribió tres obras de teatro en una preocupación por socializar el conocimiento, incluyendo una sobre Carlos Marx.

Zinn murió el 27 de Enero del 2010 aparentemente de un ataque cardiaco mientras estaba de viaje en Santa Monica, California.

1. Colón, los indígenas y el progreso humano. Trata sobre el desembarco de Cristobal Colón en tierras americanas, significando para los nativos de las islas Antillas, Cuba, Hispaniola (Haití y República Dominicana), etc, la esclavitud por parte de la corona española, el genocidio de pueblos indígenas enteros y el control total de sus tierras y sus inmensos recursos naturales. Zinn señala que “lo que hizo Colón con los arawaks de las Islas Antillas, Cortés lo hizo con los aztecas en México, Pizarro con los incas del Perú y los colonos ingleses de Virginia y Massachusetts con los indios powhatanos y pequotes.” La población de 10 millones de indios que vivía al norte de México, al llegar Colón se reduciría a menos de 1 millón.

2. Estableciendo la barrera racial. En las colonias inglesas la esclavitud pasó a ser una institución importante, siendo los esclavos africanos traídos a América, los que constituyeron la mayor parte del sistema esclavista. Sin embargo, las rebeliones a raíz de la creciente explotación infrahumana no se hicieron esperar, abarcando numerosas revueltan entre blancos y negros.

3. Gente de la peor calaña. En 1676, la colonia se enfrentaba a una rebelión tan amenazante formada por fronterizos blancos, esclavos y criados. Esta fue la rebelión de Bacon. “La declaración del Pueblo”, redactada por Bacon, muestra el resentimiento populista contra los ricos y de odio fronterizo hacia los indios. En los siglos XVII y XVIII, los pobres de Europa que buscaban una vida mejor en América se convirtieron en fuente de ingresos para los comerciantes, negociantes, capitanes de barco y finalmente para sus amos en América. El racismo se estaba convirtiendo en algo cada vez más práctico, resulta beneficioso para el control de la élite dominante, la cual encontró un engaño tremendamente útil para hacerse del suficiente apoyo para afrontar una revolución contra Inglaterra sin acabar con la esclavitud ni la desigualdad: era el lenguaje de la libertad y la igualdad.

4 La tiranía es la tiranía. La Revolución estadounidense surgió a raíz de los crecientes desencantos de los estadounidenses con el mando inglés. En el “Motín del té” de Boston de 1773, se echaron el té de los navíos a las aguas del puerto, lo que provocó las Leyes de Coercitivas del Parlamento, las cuáles establecían virtualmente ley marcial en Massachusetts. Al aumentar la dureza de cada medida de control británico –la Proclamación de 1763, el Stamp Act, la masacre de Boston, etc.- hizo que la rebelión colonial creciera hasta desembocar en la revolución. Organizaron un pequeño comité para redactar la Declaración de Independencia, que escribió Thomas Jefferson y que finalmente fue proclamada solemnemente el día 4 de julio, de 1776. Algunos estadounidenses fueron claramente excluidos de este círculo de intereses que significaba la Declaración de Independencia, como es el caso de los indios, los esclavos negros y las mujeres. La realidad de la Declaración de Independencia era que una clase de gente importante necesitaba alistar a suficientes estadounidenses como para vencer a Inglaterra, sin perturbar las relaciones entre riqueza y poder que se había desarrollado durante 150 años de la historia colonial.

5.Casi una revolución. Para los nativos de América, la revolución significo la perdida total de sus territorios donde vivían. Con la expulsión de los británicos, los blancos podían empezar el proceso inexorable de desplazar a los indios de sus tierras, matándolos si mostraban resistencia. Se había firmado una paz en que los británicos acordaron establecer una línea en los montes Apalaches. Esta fue la Proclamación Real de 1763 y enfureció a los estadounidenses. Es por eso que la mayoría de los indios lucharon en el bando inglés durante la revolución. Una vez ganada la guerra, sólo quedaba recoger y legalizar en documentos el orden establecido en la Constitución de los Estados Unidos. Cuando se entrevé el interés económico que yace en las cláusulas políticas de la Constitución, se convierte en el trabajo de ciertos grupos que intentaban mantener sus privilegios, a la vez que concedían “migajas económicas” para asegurarse el apoyo popular.

6. Los íntimamente oprimidos. Las mujeres en las colonias tenían derechos prácticamente nulos, para las esclavas inmigrantes y pobres resultaba ser una opresión doble. Muchas mujeres se rebelaron ante el sistema impuesto y la forma de vida que no las contemplaba, como Mary Dyer,Catharine Beecher, Elizabeth Blackwell, Elizabeth Cady Stanton, Margaret Fuller, Sarah Grimké, Angelina Grimké, Frances Wright y Sojourner Truth, entre otras. La historia nunca ha tomado en cuenta a las mujeres de clase trabajadora en la Revolución estadounidense., siendo imprescindibles para el desarrollo de aquella nueva sociedad americana. Las mujeres, que al monopolizar las profesiones de maestras, leían más, se comunicaban más y su educación llegó a ser un elemento subversivo respecto al pensamiento conservador.

7. Mientras crezca la hierba y corra el agua. Una vez expuesto el indio nativo a la “amenaza blanca”, resultaba innecesario, incluso era un obstáculo para la expansión estadounidense. La “mudanza” de los indios era necesaria para abrir el vasto territorio americano a la agricultura, al comercio, a los mercados, al dinero… al desarrollo de la economía capitalista. Fue Andrew Jackson quien emprendió la conquista de las tierras indias a base de mentiras y matanzas indiscriminadas, encontrando fuerte resistencia en algunos poblados creeks en Alabamay seminoles en Florida. La guerra contra los indios duró 8 años, costó 20 millones y 1500 vidas de estadounidenses. El 1 de octubre salió el primer grupo de indios, lo que se conoce como El Camino de las Lágrimas.

8. No tomamos nada por conquista, gracias a dios. Después de la independencia de Texas de México, se anexo como nuevo estado de la Unión. Se enviaron tropas estadounidenses a Rio Grande, se inició lo que se conoce como la Intervención estadounidense en México. En la batalla final por la Ciudad de México, las tropas estadounidenses tomaron el Castillo de Chapultepec y entraron a la ciudad cuando el general Antonio López de Santa Anna se había desplazado hacia el norte. México se rindió. Con el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, firmado en febrero de 1848, se quedaron con la mitad, la frontera de México se estableció en Rio Grande, se les cedió Nuevo México y California. Por todo ello, los Estados Unidos pagaron a México 15 millones de dólares.

9. Esclavitud sin sumisión, emancipación sin libertad. Luego de la Guerra contra México, se da una serie de rebeliones de esclavos, el movimiento abolicionista y la Guerra Civil Zinn describe que la violencia a gran escala de la guerra se utilizó para acabar con la esclavitud en lugar de la violencia a pequeña escala de las rebeliones ya que este último pudo haber haber llegado más allá de la lucha contra la esclavitud, dando lugar a un movimiento en contra del sistema capitalista. Él escribe que la guerra podría limitar la libertad concedida a los afroamericanos, al permitir el control del gobierno sobre la forma en que la libertad ha sido ganada.v 10. La otra Guerra Civil. A raíz del acelerado crecimiento económico e industrial de Estados Unidos, la situación empeoró para la clase trabajadora del país. Durante las décadas previas a la Guerra Civil, se estaban formando la conciencia obrera, a través del activismo social, las huelgas, los sindicatos. Hubo importantes movimientos en defensa de los derechos de los trabajadores, como la Revuelta de Harina de 1937, la Guerra Helderberg, agravados todavía por el Pánico de 1837, provocando una serie de huelgas en las fábricas textiles, de armas y en diversas compañías ferroviarias. 11. Los barones ladrones y los rebeldes. En la época comprendida entre la Guerra Civil y 1900, crecieron enormemente las empresas industriales, los ferrocarriles y los bancos y se convirtieron en las instituciones dominantes de la nación. Se habla de cómo los magnates poderosos se hicieron de su fortuna a través de fraudes o negocios ilícitos, citando a J.P. Morgan, John D. Rockefeller, Andrew Carnegie, Jay Gould. Tuvieron lugar grandes manifestaciones a favor de mejores salarios y condiciones 12. El imperio y el pueblo. La severa depresión que comenzó en 1893, fortaleció la idea que los mercados extranjeros evitarían las crisis económicas que producía la lucha de clases. Cabe resaltar la idea de “una puerta abierta” de los mercados internacionales a las mercancías estadounidenses. Era una forma de ver el imperialismo más sofisticado que los tradicionales imperios europeos. Zinn habla sobre la Guerra Hispano-Estadounidense y la Guerra_Filipino-Estadounidense, reconociendo a las guerras como racistas e imperialistas, al margen de la oposición de amplios sectores del pueblo estadounidense.

13. El reto socialista. A raíz de las crecientes inconformidades de las clases sociales mas oprimidas de Estados Unidos surgieron ideologías políticas de tipo socialistas y anarquistas. Se habla principalmente activistas como Emma Goldman, W. E. B. Du Bois, Joe Hill, las ideas del líder del Partido Socialista de América Eugene V. Debs, la historia de asociaciones sindicales como American Federation of Labor e Industrial Workers of the World, así como de famosas figuras literarias de Estados Unidos como Upton Sinclair, Jack London, Theodore Dreiser y Frank Norris.

14. La guerra es la salud del Estado. La expresión, “La Guerra es la Salud del Estado” se refiere a la estabilidad política y social que sufría el gobierno estadounidense en sus épocas de guerra, al crear una falsa unidad nacional en contra del “enemigo”, estableciendo el patriotismo y aplacando la lucha de clases. En efecto, se habla sobre el papel de Estados Unidos en la primera guerra mundial, así como los pocos pero subversivos movimientos en contra de la guerra. Se deja ver el trasfondo económico de la intervención en la guerra, así como las artimañas utilizadas para contener a sus enemigos interiores (socialistas, opositores de la guerra, etc.), como la “Ley de espionaje de 1917”. 15. Autoayuda en tiempos difíciles. Los años 20 dieron lugar a grandes movimientos obreros en los Estados Unidos. El gobierno implementó campañas para destruir al Industrial Workers of the World y al Partido Socialista. La quiebra de la bolsa en 1929, dio origen a la gran depresión, siendo un reflejo de que “la economía estaba esencialmente enferma”. La política del ´´New Deal’’ hacían frente a las necesidades mas urgentes, pero no resolvían el problema de fondo, por lo que la gente se empezó a organizar para ayudarse a sí misma en Seattle y Pennsylvania.

16. ¿Una guerra popular?. Zinn habla sobre el papel de Estados Unidos en la segunda guerra mundial al mismo tiempo que pregunta: “¿era el racismo, el imperialismo y el militarismo de la Alemania Nazi contra lo que pelaba la “”democracia” de Estados Unidos? Lo que motivo la incursión de Estados Unidos en la guerra fue el ataque a Pearl Harbor, sin embargo, aquí Zinn nos cuenta una historia que difiere a la tradicional, acerca de que era necesaria la agresión del enemigo - la misma excusa de siempre - para la intervención militar, argumentando que el gobierno no sólo sabía anticipadamente el ataque a la base naval, sino que se tomaron las medidas que provocaron el ataque japonés, por lo que resultaron totalmente innecesarios los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki para la rendición incondicional de Japón . Durante la guerra, Inglaterra u Estados Unidos establecieron el Fondo Monetario Internacional para asegurar el dominio estadounidense. En concreto, la guerra resultó ser de lo más beneficiosa para el gobierno y las grandes corporaciones estadounidenses: se había demostrado el devastador arsenal que tenían, habían firmado acuerdos por toda Europa para internacionalizar su mercado y la imagen de Hitler fue utilizada para hacer creer al pueblo que los movimientos revolucionarios conllevarían a lo mismo. También se habla de la Guerra de Corea como respuesta al temor de “perder territorio” a manos de los comunistas ya que por todo el mundo había movimientos comunistas que reflejaban una posición antiimperialista, que Estados Unidos quería derrotar. Un ejemplo de esto es la invasión de Bahía de Cochinos perpetrada por el gobierno de Kennedy para incitar una revuelta en contra del régimen de Castro, pero era un régimen popular y no hubo revuelta.

17. ¿O explota?. (Nombre de una línea del poema de Langston Hughes, "Lenox Avenue Mural”) abarca el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Zinn afirma que el gobierno comenzó a hacer reformas contra la discriminación, aunque sin realizar cambios fundamentales en aras de cambiar su imagen internacional, pero a menudo no hizo cumplir las leyes que emitió. Zinn también argumenta que mientras que la estrategia no violenta fue ciertamente efectiva por los activistas de derechos civiles del Sur, se necesitaban las acciones de militantes para resolver los problemas de los guetos negreros, como las propuestas por Malcolm X. También se informa sobre la participación del Partido Comunista en el movimiento, el Congreso de Igualdad Racial, el Comité Coordinador No Violento de Estudiantes, los Jinetes de la Libertad, COINTELPRO, y el Partido Panteras Negras.

18. La victoria imposible: Vietnam. Abarca la guerra de Vietnam, una confrontación entre tecnología moderna organizada y seres humanos organizados. Zinn afirma que Estados Unidos estaba librando una guerra que no podía ganar, ya que el pueblo vietnamita se mostró a favor del gobierno de Ho Chi Minh y se oponían al régimen de Ngo Dinh Diem instalado por el gobierno estadounidense. Mientras tanto, la moral del ejército estadounidense en la guerra era muy bajo, ya que muchos soldados desertaron por las atrocidades que formaron parte, como la masacre de My Lai . Zinn también trata de disipar la creencia popular de que la oposición a la guerra fue principalmente entre los estudiantes universitarios e intelectuales de clase media, a partir de estadísticas de la época que muestran una mayor oposición por parte de la clase obrera. Zinn afirma que las tropas mismas se opusieron también a la guerra, citando las deserciones y las negativas a ir a la guerra, así como los movimientos, como los Veteranos de Vietnam Contra la Guerra. También nos habla sobre las invasiones de los EE.UU. a Laos y Camboya, el agente naranja y los Papeles del Pentágono (the Pentagon Papers).

19. Sorpresas. En el movimiento de derechos civiles de los años sesenta, comenzaron a aparecer señales de un despertar colectivo. Se había agudizado los movimientos por derechos de los trabajadores, las mujeres, los negros, los presos, como la segunda ola del feminismo, el movimiento de abolición de prisión, el movimiento por los derechos de los nativos americanos, y la contracultura. En los años sesenta y setenta no sólo hubo un movimiento de mujeres, un movimiento de presos y un movimiento de indios. Hubo una revuelta general contra los hasta entonces opresivos, artificiales e incuestionados modos de vida. Esta revuelta se veía reflejada en la música, las artes, los deportes, la literatura, etc. nunca en la historia de Estados Unidos había habido tantos movimientos por el cambio en tan corto espacio de tiempo, pero se empezaban a implementar maneras mas sutiles de controlar a la gente.

20. Los años setenta: ¿bajo control?. Con la desilusión del pueblo con el gobierno estadounidense durante la década de 1970 y la corrupción política que se vio expuesta durante la década, Zinn afirma que la dimisión de Richard Nixon y la exposición de los crímenes cometidos por la CIA y el FBI durante la década fueron hechas por el gobierno, haciéndole creer al pueblo que el sistema estaba ejerciendo la autocrítica y que todo se iba a corregir, con el fin de recuperar el apoyo para el gobierno del pueblo estadounidense sin realizar cambios fundamentales en el sistema. De acuerdo al autor, la presidencia de Gerald Ford siguió las mismas políticas básicas de la administración Nixon. Otros temas cubiertos incluyen protestas contra la Corporación Honeywell, el papel de Angela Davis, el escándalo [[Watergate],] la participación de ITT Corporation en el Golpe de Estado en Chile de 1973, el incidente del Mayagüez, la Operación MK Ultra, el Comité Church, el Comité Pike, la Comisión Trilateral de la Gobernabilidad de las Democracias y Bi-Centenario de la Declaración de Independencia, en el que no parecía que hubiera demasiado entusiasmo por parte de la gente, en cambio, en el bicentenario del "Motín del té” de Boston de 1773 fueron lanzados unos paquetes con las etiquetas Gulf Oil y Exxon al puerto de Boston como símbolo de la oposición al poder corporativo de Estados Unidos.

21. Carter-Reagan-Bush: El consenso bipartidista. Las presidencias de Jimmy Carter, Ronald Reagan y George H. W. Bush parecían intentos de la clase dirigente para reconquistar a los ciudadanos desilusionados, ya que los partidos Demócrata y Republicano mantuvieron políticas que eran esencialmente las mismas, es decir, que se manejó el gobierno en una forma favorable para las empresas y no para el pueblo, y continuaron con una política exterior militante, sin importar qué partido estaba en el poder, utilizando similitudes entre los métodos de las tres administraciones como prueba de ello. Otros temas cubiertos son: la Doctrina de Imparcialidad, la invasión indonesia de Timor Oriental, Noam Chomsky, el calentamiento global, Roy Benavidez, el submarino Trident (Clase Ohio), el programa “Star Wars” (Iniciativa de Defensa Estratégica), el Frente Sandinista de Liberación Nacional, el caso Irán-Contra, la Guerra de la Ley de Poderes, invasión de EE.UU. del Líbano durante la Guerra Civil Libanesa, la invasión de Granada, Óscar Romero, la masacre del Mozote, el bombardeo de Libia, la disolución de la URSS, la Invasión estadounidense de Panamá de 1989 y la Guerra del Golfo.

22. La resistencia ignorada. Durante los años de Carter había comenzado a tomar cuerpo un pequeño pero activo movimiento contra la existencia del armamento nuclear. Durante los años de Carter, Reagan y Bush, los medios de comunicación habían ignorado casi todos los movimientos de oposición al gobierno estadounidense. Pronto los mítines crecieron a gran magnitud que se tuvieron que tomar medidas, como el recorte del presupuesto para la gran parte del servicio público, lo que desencadenó huelgas y manifestaciones en todo el país. Dimisiones de empleados del gobierno produjeron fuertes críticas a las actividades del gobierno. Durante la guerra del Golfo nació una red de información que contaba lo que se reservaban los medios de comunicación más importantes. Había periódicos alternativos en muchas ciudades y más de 100 emisoras de radio. En los años 90, el país estaba totalmente dividido en clases de extrema riqueza y extrema pobreza, separados por una clase media insegura y amenazada, sin embargo, continuaba una “cultura de oposición permanente”, la cual se negaba a renunciar a la posibilidad de una sociedad más igualitaria y más humana.

23. La inminente revuelta de los guardianes. En este capítulo, Zinn nos habla sobre un posible futuro movimiento radical contra la desigualdad en América. Zinn afirma que al final habrá un movimiento compuesto no sólo de los grupos anteriores que fueron involucrados en el cambio radical como sindicalistas, afroamericanos, nativos americanos, las feministas, sino también miembros de la clase media que están empezando a mostrar descontento con el eEstado de la nación. Zinn hace un llamado a utilizar las manifestaciones, marchas, desobediencia civil y huelgas generales, en aras de redistribuir la riqueza, para reconstruir las instituciones, para renovar las relaciones y crear un sistema más justo y equitativo.

Epílogo. Sobre la presidencia de Clinton. El capítulo final abarca los efectos de la administración de Bill Clinton en los EE.UU. y el mundo. Zinn afirma que, pese a las afirmaciones de Clinton de que traería cambios en el país, su presidencia mantuvo las cosas de la misma forma que en la era Reagan-Bush.Los temas tratados son: el asedio de Waco, el atentado de Oklahoma City, la Ley de Control del Crimen Violento y Cumplimiento de la Ley, en antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva de 1996, la Ley de Responsabilidad Personal y Oportunidad Laboral, los ataques con misiles en Irak, la Operación Serpiente Gótica, el Genocidio de Ruanda, la guerra de Bosnia, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Tratado de Libre Comercio, los bombardeos en Afganistán y Sudán, el juicio político de Bill Clinton, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Ley de Telecomunicaciones de 1996 (Telecommunications Act), las campañas y mítines de anti-globalización y las manifestaciones contra la cumbre de la OMC en Seattle.

El feminisimo islámico

Feminismo islámico o feminismo musulmán es un movimiento que reivindica el papel de las mujeres en Islam. Aboga por la igualdad completa de todos los musulmanes, sin importar el sexo o género, tanto en la vida pública, como en la vida privada y por la justicia social, en un contexto islámico. Aunque arraigado en el Islam, el movimiento también ha tenido como referencia los discursos feministas seculares o no-Musulmanes y se reconoce como parte integrante del movimiento feminista. Los voceros del movimiento intentan destacar las enseñanzas de igualdad profundamente arraigadas en el Corán y animar la crítica de la interpretación patriarcal de las enseñanzas del Corán (libro sagrado), el Hadith (refranes de Mahoma) y la Sharia (ley) y el estudio de los textos considerados sagrados en orden de lograr la equidad de géneros, contribuyendo a la construcción de una sociedad más equitativa.
br> El feminismo islámico intenta crear un espacio entre dos posiciones contrarias, pero complementarias y muy divulgadas ambas, que niegan la posibilidad misma de existencia de tal feminismo: de un lado, el fundamentalismo islámico que considera al feminismo como una invención occidental, resultado de la aborrecida modernidad y del otro lado las posturas feministas o liberales que sostienen la incompatibilidad entre el feminismo y el Islam, opinión a veces acompañada por la negación de la existencia de movimientos feministas en los países musulmanes. Valentine Moghadam, socióloga y jefa de la sección de "Igualdad de Géneros y Desarrollo" de la Unesco, considera que esas dos posiciones extremas no permiten comprender el surgimiento de los movimientos reformistas.1 El feminismo islámico está presente en diferentes países, desde el Maghreb, el Máshreq y Asia, hasta Europa y Estados Unidos, movilizándose contra el patriarcado a partir de referencias musulmanas.2 Un Congreso Internacional sobre el Feminismo Musulmán se llevó a cabo en Barcelona del 27 al 29 de octubre de 2005.
br> El feminismo musulmán se funda en el ijtihad, o interpretación del Corán, para cuestionar el lugar de las mujeres en los países musulmanes y en el Islam. Otorga un papel central a la educación como elemento de autonomía de las mujeres.
br> El concepto de "feminismo musulmán" fue elaborado después de 1990 principalmente por las mujeres iraníes, laicas que se interesaron en el surgimiento del movimiento feminista después de 1980 y reformularon la problemática del feminismo al interior del paradigma islámico. Las tesis de las iraníes circularon en Sudáfrica, Egipto, Turquía, Europa y Estados Unidos.
br> Este movimiento convergió en la revista Zanan (Mujeres), fundada por Shahla Sherkat, que planteó el debate sobre las relaciones de género al interior del Islam, y la compatibilidad entre Islam y feminismo.1 La revista Zanan enfatizó el origen social y político de la inequidad de género, y criticó el derecho musulmán como fundado en una interpretación patriarcal del Corán, levantando así la cuestión del ijtihad en cuanto derecho de las mujeres a reinterpretar la Fiqh, la jurisprudencia musulmana.1 En Irán, Egipto, Marruecos y Yemen, las feministas musulmanas han atacado al derecho de familia patriarcal.1 En la República Islámica de Irán algunas feministas se reivindican partidarias del fundamentalismo islámico en el plano político, en tanto que otras rechazan cualquier apelación a esa doctrina.
br> El movimiento se apoya en los cuestionamientos hechos por los intelectuales musulmanes, con respecto a las relaciones entre el Islam, la democracia y los derechos humanos, por ejemplo, Abdulkarim Soroush, Mohsen Kadivar, Hassan Yousefi–Eshkevari y otros conocidos como Nueva Intelectualidad Religiosa en Irán; el difunto Mahmoud Taha en Sudán; Hassan Hanafi en Egipto y el exiliado Zeid Abu Nasr; Mohammed Arkoun de Argelia, profesor de la Sorbona; Chandra Muzzafar de Malasia, Fathi Osman, entre otros.1 Además del derecho a interpretar el Corán, las feministas islámicas reivindican el derecho a participar en las oraciones y oficios religiosos mixtos.
br> Para Margot Badran, investigadora del Centro por la comprensión entre musulmanes y cristianos del príncipe saudita Al Walid bin Talal, en la Universidad de Georgetown (Estados Unidos), los conceptos centrales de este movimiento son la igualdad de las mujeres y la justicia social. Escribe Badran: «El Islam es la única de las tres religiones del Libro, que ha incluido en los textos –del Corán considerado como la palabra de Dios– la idea de la igualdad fundamental de la mujer y el hombre (tanto la una como el otro considerados como seres humanos o insan) y en ello incluye la cuestión de los derechos de la mujer y de la justicia social. Este es un mensaje que ha sido pervertido a nombre del Islam mismo. El patriarcado preexistente, que el Corán ha llegado a atemperar y finalmente a erradicar (...) ha demostrado ser muy resistente. Y es a pesar de la persistencia del patriarcado que la religión musulmana fue adoptada. La manipulación por las fracciones dominantes de la sociedad fue tal que el Islam terminó por ser percibido como naturalmente patriarcal, hasta el punto de borrar la contradicción inherente entre la palabra revelada y el patriarcado y de aniquilar toda reivindicación islámica en favor de la igualdad de los sexos y de la justicia social. Esta no es la menor paradoja de constatar que la única religión que ha inscrito el reconocimiento de la igualdad de los sexos en sus textos, sea actualmente considerada como la más machista de todas. Los machistas musulmanes en el ámbito estatal, social o familiar y los detractores del Islam tienen un interés común, aunque por razones diferentes, para perpetuar tal ficción e un Islam patriarcal.»
br> Margot Badran afirma que el feminismo islámico reivindica una concepción igualitaria de la Umma, o comunidad de los creyentes, la cual transciende las divisiones Oriente/Occidente, público/privado, secular/religioso y desecha la idea de un Estado islámico. Según Valentine Moghadam, el feminismo musulmán en conjunto con el feminismo cristiano y el feminismo judío, se arraiga en una perspectiva religiosa.
br> Antecedentes del movimiento
br> Los Tuareg del Sahara son creyentes musulmanes que siguen el Corán pero mantienen sus leyes propias tradicionales y no la Sharia ni la Hiyab. Las mujeres participan activamente en las asambleas de las comunidades, expresan pública y privadamente sus opiniones, conversan tranquilamente con los hombres, no se cubren el rostro con el velo, pueden exigir el divorcio y son propietarias de diversos bienes. La filiación es matrilineal y la herencia se transmite por ĺinea femenina. El islamismo tuareg practica entonces, desde hace mucho tiempo, un derecho civil, de familia y político y una vida cotidiana, que coincide con algunas reivindicaciones del feminismo islámico.
br> En Egipto, el término «feminismo» fue utilizado ya hacia 1920, por las mujeres musulmanas participantes en los movimientos de liberation de la mujer, al mismo tiempo que en Estados Unidos.4 Kumari Jayawardena demostró en 1986, en su estudio sobre los movimiento feministas orientales, que las feministas egipcias no tomaron prestada la noción de feminismo a Occidente4 y rechazó por consiguiente la afirmación según la cual el feminismo sería un invento occidental4 La lucha por la igualdad de derechos acompañó, en Egipto, el anticolonialismo, luchando a la vez contra el patriarcado autóctono y contra el colonialismo patriarcal. De hecho los lazos con el nacionalismo, causaron que se le designara como «feminismo laico», sinónimo, según Badran, de «feminismo nacional» (egipcio, sirio, etc.).4 Huda Sharawi, quien llegó a ser la presidenta del Comité Central del Wafd, el partido nacionalista y que había fundado en 1923 la Unión Feminista Egipcia, el mismo año se quitó públicamente el velo, siendo la primera mujer egipcia en realizar dicho gesto. Mientras al interior del mundo musulmán los movimientos feministas laicos se desarrollan dentro de un marco nacional, el feminismo islámico se concibe como movimiento universal, que trasciende las fronteras estatales.
br> Con el surgimiento del islam político, hacia 1970, que restableció la distinción entre lo secular y lo religiosos, las feministas musulmanas fueron denigradas como musulmanas desviadas y descritas vulgarmente como «cepillos para brillar al Occidente» o «cepillos para brillar el laicismo». A estos ataques se unieron los de algunas feministas laicas, que las criticaron por depender de una religión esencialmente sexista, cliché que persiste incluso actualmente.
br> En los países en los cuales el fundamentalismo islámico conduce a una serie de regresiones importantes en el espacio de las mujeres en la sociedad, los fundamentalistas condenan a las organizaciones feministas laicas como RAWA en Afganistán y como Al-Fanar, que en los Territorios Palestinos se dedica a cuestionar los asesinatos por «honor familiar». Los fundamentalistas acusan a las feministas de ser «corrompidas y licenciosas renegadas». Sin embargo, los intercambios entre feministas islámicas y laicas son hoy muy importantes. El movimiento feminista musulmán se desarrolla incluso al interior de los movimientos islámicos mismos, como pasa, por ejemplo, en Turquía.4 En Sudáfrica surgió en la lucha contra el apartheid. El feminismo emerge en todos los dominios, incluso en el religioso, como resultado del acceso a la educación, la extensión de las comunicaciones y especialmente debido a la urbanización.
br> Interpretaciones del Corán
br> El movimiento islámico feminista se basa en la idea de igualdad entre mujer y hombre introducida por el propio Corán mediante la noción d insan4 que permite relacionar el principio de equilibrio (tawwazun) con el principio de igualdad4 y postular que «el Corán no asigna roles sociales específicos» y en cambio formula «la noción de mutualidad en las relaciones conyugales: los esposos se deben mutuamente protección y asistencia».
br> El rechazo a la autenticidad de ciertos hadices misóginos4 ha sido sostenido por la socióloga marroquí Fatima Mernissi y la estudiosa turca Hidayet Tuksal, analizándolos mediante los métodos clásicos de examen de los textos islámicos.4 Tuksal trabaja con el Departamento de Asuntos Religiosos de Turquía (Dinayet) en un proyecto para retirar los hadith misóginos de las colecciones que esa institución publica y distribuye a 76.000 mezquitas e todo el mundo. Las feministas musulmanas han trabajado también en la Fiqh, jurisprudencia musulmana, poco divulgada después de su elaboración y cristalización en cuatro escuelas jurídicas. También han participado en la reforma del derecho de familia en Marruecos (Moudawana), estableciendo la igualdad de la mujer con el hombre en tanto jefes de hogar, eliminado cualquier forma de poligamia y haciendo posible el divorcio para la mujer tanto como para el hombre.
br> En la Universidad Al-Azhar de El Cairo, las mujeres musulmanas han obtenido un papel igual al del hombre como ulemas, consiguiendo así equipararse al hombre no solamente en la esféra pública secular sino en el ámbito religioso.4 El investigador de la jurisprudencia islámica comparada y profesor de Al-Azhar, Souad Salih realiza una campaña para que las mujeres puedan ser designadas en Egipto oficialmente en el cargo de muftis.
br> Aunque hombres y mujeres, cuando van a la hajj (peregrinación), oran conjuntamente en la Gran Mezquita y se reúnen en el mathaf (espacio de deambulación) en el momento de regresar a la Kaaba,4 las mujeres son generalmente colocadas detrás de los hombres en las mezquitas y no pueden decir sermones. Desde mediados de los años 90, en la Mezquita Claremont de El Cabo (Sudáfrica), las mujeres se ubican en filas paralelas a las de los hombres. Además ha predicado allí un sermón la teóloga americana Amina Wadud.
br> El caso francés (controversias)
br> En Francia, la ley sobre laicidad (Ley n° 2004-228 del 15 de marzo de 2004), que prohíbe el uso de símbolos religiosos en la escuela y considera como tal al velo, ha causado un debate entre partidarios y adversarios de la prohibición del velo, marcando una frontera entre quienes la consideran una manifestación de la emancipación de la mujer con respecto a los prejuicios de la religión y quienes la critican como instrumentalización del feminismo por parte de la derecha para imponer el racismo, el etnocentrismo y la xenofobia.
br> Houria Bouteldja, portavoz del colectivo Indígenas de la República, ve una continuidad entre la situación de 1958 en plena Guerra de Argelia y cita a Frantz Fanon cuando dijo que no habría liberación de las mujeres argelinas por invitación de Francia.9 Bouteldja critica la asociación Ni putas ni sumisas, a la que califica de aparato ideológico de estado.
br> Malika Abdelaziz recuerda que el uso del velo fue un símbolo de resistencia contra la tiranía del Shah en Irán, defiende el derecho de las mujeres a elegir llevar o no llevar el velo y concluye que «el núcleo de la cuestión es que, para nadie y nunca más, ser musulmana e identificada como tal, tenga como significado la carencia de autonomía y derechos.».