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Juan Carlos Zapata: Mucho tiempo nublado para los pilotos del PSUV y el Gobierno

Henrique Capriles se los ha advertido: que no reviente. Que esto está por reventar. Ellos no oyen. Qué sabe ese golpista, dirán. Capriles esta semana habló otra vez: el piloto. Qué pasa con el piloto. Hoy Roberto Enríquez (columna en El Nacional) va directo al grano: Maduro luce extraviado. Y no es solamente Maduro. Es todo el gobierno. Es todo el PSUV.

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Mucho tiempo nublado para 

los pilotos del PSUV y el Gobierno

Henrique Capriles se los ha advertido: que no reviente. Que esto está por reventar. Ellos no oyen. Qué sabe ese golpista, dirán. Capriles esta semana habló otra vez: el piloto. Qué pasa con el piloto. Hoy Roberto Enríquez (columna en El Nacional) va directo al grano: Maduro luce extraviado. Y no es solamente Maduro. Es todo el gobierno. Es todo el PSUV.

En lo político, por ejemplo, nadie, ni siquiera en el chavismo llega a entender la jugada del poder de meter preso a dos alcaldes, convocar nuevas elecciones y perderlas luego de manera aplastante. En la decisión original faltó el piloto. En la conducción de la campaña electoral faltó el piloto. En la movilización el día de las elecciones faltó el piloto. El caso de San Cristóbal más patético aún: ni siquiera el candidato rojo pudo votar. Faltó el piloto. Fueron divididos, y en ello también faltó el piloto. Ahora dicen que los resultados estaban cantados a favor de la oposición: si era así, ¿por qué no echaron el resto? Por falta de piloto. Pero estas dos elecciones arroja tres perdedores directos. Aquí es donde hay que pensar mal. El primero, José Vielma Mora; el segundo, Francisco Ameliach; y el tercero, Diosdado Cabello, padrino de ambos gobernadores, el del Táchira y el de Carabobo. Tres factores del partido militar chavista. Puestos a prueba. Quizá, hay que seguir pensando mal, alguien esté jugando anticipado de cara al congreso del PSUV. Parece ser el juego de un copiloto.

En lo económico, comienzan a juntarse los dos discursos. El de Capriles y el de los analistas del chavismo. La crisis ya está aquí. La recesión cogió cuerpo. Y crisis, recesión, inflación, es sinónimo de más pobreza. Que es el síntoma de las últimas cuentas oficiales. Los chavistas ahora sí, al cabo de meses de discusión, se preguntan por qué la deuda con los sectores, por qué la situación de PDVSA, por qué el desabastecimiento, por qué faltan los insumos en los hospitales. ¿Por qué? ¿Por qué? Ellos poseen la respuesta. Aún les cuesta admitir el fracaso del modelo, y les cuesta identificar, uno a uno, a los autores del gran robo de las divisas. Va a llegar.

Resulta que otros especialistas del chavismo señalan que el gobierno está perdiendo la batalla de la comunicación frente a la MUD.  Si ello fuera completamente cierto, entonces es más grave el asunto, teniendo en cuenta la batería comunicacional reforzada con las recientes compras de medios. Si con todo y el poder mediático, el gobierno pierde, nuevamente hay que preguntarse ¿dónde está el piloto?

Lo que pasa es que la realidad es la realidad. Y ha comenzado a estallar. Los inventos y las mentiras, la propaganda y los anuncios rimbombantes, no pueden tapar esa realidad. Tan cara en el estómago. Tan cara en el corazón. 

Humor negro en crisis venezolana

Foto: AP
Con la ausencia del presidente y la invasión de la propaganda oficial que repite “Chávez somos todos”, los venezolanos no saben si reír o llorar.
Lo insólito de la situación llega al punto que el gobierno organizó la víspera un acto en el que miles simularon una juramentación a la que el presidente Hugo Chávez se ausentó debido a su tratamiento en Cuba de cáncer.
La crisis política ha provocado que se multipliquen las bromas de humor negro, una forma ya conocida de expresar frustraciones o incluso en sentir de un país.
“Veintiún mil Chávez que murieron a manos del hampa no pueden asistir a la toma de posesión”, fue el mordaz comentario de “El Chiguire Bipolar”, un popular sitio de humor venezolano, en referencia a la cifra de asesinatos ocurrida en el país en 2012, una de las más altas de la región.
Según el humorista y columnista Claudio Nazoa, “es tan absurdo lo que está pasando que la gente no sabe si reírse o llorar”.
Un día después de que el Tribunal Supremo de Justicia fallara que se podía posponer el acto de juramentación hasta que Chávez regrese de Cuba y que no hay en Venezuela una falta temporal del jefe de Estado, la caricaturista Rayma Suprani publicó en el diario El Universal una caricatura en la que se veía la figura de una mujer sosteniendo el hilo que libera la cuchilla de una enorme guillotina que cortaba copias de la constitución.
“El chiste cumple su función de catarsis social y por eso la mordacidad y la ironía”, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press Tulio Hernández, sociólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela en Caracas. “Es una forma de desahogo y digamos también que lo que tiene como particularidad en América Latina y el Caribe es la mordacidad”, agregó.
El humor en Venezuela no toca directamente al presidente ni a su enfermedad porque “hay temor a que las ‘hordas rojas’ te puedan golpear”, agregó Hernández al referirse a las leyes con las que el gobierno ha acusado a periodistas y televisoras de crear zozobra y ha esgrimido para allanar viviendas en busca de autores de mensajes de Twitter críticos.
El 6 de enero por ejemplo, agentes de inteligencia allanaron en la ciudad de Valencia la casa de Federico Medina Ravell, primo de Alberto Federico Ravell, ex director del canal de noticias Globovisión. Medina Ravell no estaba en la casa, los agentes de inteligencia cargaron con dos computadores y dijeron tener una orden de un tribunal local para allanar la vivienda, donde sólo estaba la esposa de Medina y sus hijos, por la presunta comisión de delitos informáticos y tenencia de armas de fuego, pero no fue encontrada ningún arma, explicó en diálogo telefónico la abogada Isabel Grisanti, amiga de la familia.
En las calles, sin embargo, las pintadas son cáusticas: “Chávez al mausoleo ya” o “Chávez está muerto” escriben autores protegidos por el anonimato.
Más allá de las fronteras venezolanas el tono se eleva.
El humorista brasileño José Simao ha hecho chistes sobre Chávez en Twitter, su columna en el diario Folha de S. Paulo y la radio Band News. El viernes publicó: “Pensamiento del día en Twitter: Lula se hace el muerto, Chávez el vivo”, en referencia a que el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva Lula siempre alega desconocer o no tener relación con casos de corrupción en su gobierno (2003-2010).
También publicó “Titular sensacionalista del día: Después de 17 años muerto, Hugo Chávez es reelecto presidente de Venezuela” y “Creo que Chávez no está en la isla de Cuba, está en la isla de Lost” en alusión a la serie de televisión.
El también brasileño Sinfronio de Sousa Lima Neto, o Sinfronio, conocido por sus chistes políticos, también ha publicado y ha circulado en Facebook una caricatura en la que se ve a la figura de la muerte entrando, guadaña en mano, a una habitación de hospital preguntando “¿Quién es Fidel?” y en la puerta el ex presidente cubano Castro le responde: “Es este que está aquí”, mientras le señala la cama donde reposa Chávez con los ojos abiertos y una mascarilla en la nariz.
En un suplemento de humor llamado “El Otorongo” que acompaña cada viernes el diario Peru.21 se publicó una caricatura en la que se ve a tres personas: dos hombres –uno de los cuales podría representar al vicepresidente Nicolás Maduro– y una mujer sentados alrededor de una mesa de mantel rojo con una pequeña bandera de Venezuela en el centro, tomados de las manos y con los ojos cerrados como en un ritual de espiritismo. El hombre parecido a Maduro dice: “Empecemos entonces con la ceremonia de asunción de mando. Presidente Chávez si está ahí, dé tres golpes”.
El ecuatoriano Xavier Bonilla, que firma sus caricaturas como Bonil, ha publicado en el diario El Universo algunas que muestran que tanto dentro como fuera de Venezuela se percibe la incertidumbre sobre el estado real de salud del mandatario y el hecho de que aunque no estuvo en su juramentación, el gobierno y la dirigencia chavista consideran que su gobierno continúa.
En uno de esos dibujos titulado “Ch…Abismo” se ve una suerte de pantalla de un equipo médico sobre la que se lee en letras negras en forma de altibajos de débiles latidos cardiacos “no podré asistir pero estoy posesionado”.
Antonio Cova, sociólogo y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas, dijo en entrevista telefónica que a diferencia del exterior, en Venezuela los humoristas “evitan entrar en el carácter trágico de un líder que se está yendo”
“Pero sí muestran su ferocidad con lo que pasa”, dijo Cova. “Y pasaría lo mismo en Argentina, Brasil o España”, agregó.
En un país como Venezuela, con una larga tradición de diarios humorísticos que se remonta al siglo XIX pero que ya no existen, el humor se ha trasladado a las redes sociales porque, dijo Hernández, “presenta menos riesgos y mayores libertades”.
Juan Andrés Ravell, uno de los tres fundadores y editor de “El Chiguire Bipolar” creado en 2008, dijo a la AP que en estos momentos en Venezuela “cualquier cosa que se diga es humor negro… es una forma de tomar temas escabrosos” como el de la violencia y la inseguridad. En Venezuela actualmente “la realidad supera a la ficción… es tan bizarra que uno no sabe si colocar la noticia real o no”.

Vía La Patilla
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Lo que Chávez hereda de Chávez, por Moisés Naím

El presidente venezolano se encuentra con una economía devastada por sus propias políticas, y su nuevo mandato estará marcado por su precaria salud y las batallas sucesorias


¿Qué le espera a Venezuela después de esta nueva victoria de Hugo Chávez? 
Cuatro grandes temas consumirán la atención del Gobierno y el país. Primero, el tóxico legado económico que Hugo Chávez hereda de sí mismo. Segundo, el precario estado de salud del presidente. Tercero, las batallas sucesorias entre sus más cercanos colaboradores. Y cuarto, los intentos que Chávez y su Gobierno harán para cambiar la Constitución de manera que, en caso de que el mandatario se vea impedido de seguir al frente del Estado, pueda designar a su sucesor sin convocar nuevas elecciones, tal como ahora lo establece la ley.
  • La economía. El presidente Chávez comienza su nuevo periodo con una economía devastada por las políticas que él mismo ha implantado. Los datos son aterradores: la inflación más alta del mundo, la tasa de cambio y las reservas internacionales del país en caída libre; unas importaciones que, si bien han aumentado casi cinco veces desde 2003, no logran paliar el desabastecimiento crónico (alimentos, medicinas, etc.); la producción petrolera declinando y las refinerías estallando; la producción agrícola y manufacturera por los suelos; el endeudamiento desbocado —en 2007 no llegaba a 30.000 millones de dólares y hoy excede los 200.000 millones— y una enorme conflictividad laboral azuzada por salarios deteriorados por la inflación. Las distorsiones han alcanzado niveles que pronto obligarán al presidente a tomar las decisiones económicas más difíciles e impopulares que le han tocado desde que asumió el poder en 1999.
  • La salud de Hugo Chávez. El presidente no está bien. Las múltiples operaciones y los recurrentes tratamientos de radiación, quimioterapia y otros no han logrado contener el avance de su enfermedad. En los más altos círculos gubernamentales de otros países el consenso es que la salud del presidente venezolano es precaria y tiene bajas probabilidades de curación. La evolución del estado de salud de Hugo Chávez moldeará la evolución política del país en los próximos años. La biología podría ser más importante que la ideología en determinar adónde va Venezuela. Esto lo saben el presidente y sus allegados.
  • ¿Quién viene después de Chávez? El presidente acaba de designar como vicepresidente a Nicolás Maduro, uno de sus más cercanos colaboradores y uno de los pocos en su círculo más íntimo que no proviene de las Fuerzas Armadas. En vista de la precaria salud del mandatario, este nombramiento reviste hoy más importancia que en el pasado y es difícil suponer que los cálculos sucesorios no hayan formado parte de los criterios del presidente a la hora de tomar la decisión. Maduro no es el único con las posibilidades y las ganas de suceder a Chávez. Varios otros aliados del presidente tienen las credenciales, el dinero y los vínculos con grupos militares, políticos y con otros actores internacionales influyentes en Venezuela como para ser factores de poder muy importantes. Estos otros aspirantes no acatarán sin reaccionar la decisión de ser excluidos. Saben que el patrón establecido por el presidente Chávez ha sido que una vez que se llega al poder no hay que dejarlo. Y que es posible retenerlo durante décadas. Lo que está en juego es la lotería con el premio más gordo de América Latina.
  • El dedo y no los votos. La Constitución venezolana establece que si el presidente no puede continuar en funciones hay que convocar elecciones. Dadas las circunstancias, esta es una norma muy inconveniente para Chávez y su equipo. En sus 13 años en el poder, cada vez que una ley no le ha sido conveniente, el presidente la ha cambiado. No hay por qué suponer que no hará lo mismo en este caso. Lo ideal para Chávez y para la continuidad de su proyecto político sería que su vicepresidente concluya el periodo presidencial en caso de ausencia del presidente.
  • ¿Qué hacer? En vista del control del presidente Chávez sobre la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo y todos los demás órganos del poder, si él decide cambiar la Constitución es difícil que la sociedad civil y las fuerzas políticas lo puedan impedir. La única esperanza es que los líderes democráticos del mundo alcen su voz en protesta y exijan a Hugo Chávez que abandone sus pretensiones dinásticas y permita que su sucesor sea elegido por el pueblo, y no escogido a dedo. Será la oportunidad, por ejemplo, para que Dilma Rousseff o Lula da Silva rompan con el ensordecedor silencio que Brasil ha mantenido con respecto a las conductas poco democráticas del presidente Chávez. Ya es hora de dejar de felicitarlo y comenzar a exigirle públicamente que respete los principios básicos de la democracia.

El Cambio está más cerca que nunca


Introducción del programa de gobierno de los primeros 100 días de la Unidad, a cargo de César Miguel Rondón

A continuación, presentamos la transcripción de las palabras que ofreció el locutor César Miguel Rondón durante la apertura de la presentación del programa de los primeros 100 días de gobierno de Henrique Capriles, en un texto intitulado ¿Por qué Capriles?:

Buenos días, amigas y amigos.

No suelo presentar este tipo de eventos. Creo que los que nos dedicamos a este oficio de comunicar, tenemos un lugar muy importante tras las cámaras, las teclas o los micrófonos. Somos testigos y cronistas, pero, a la hora de ejercer el oficio, no es nuestro el rol protagónico. Sin embargo, hoy he decidido cambiar y estoy ante ustedes en un papel que, sin duda, me honra. ¿Por qué hoy sí? Pues por dos razones fundamentales.

En primer lugar, porque nunca, en estos largos catorce años, el país había estado tan cerca de un cambio de gobierno por la vía de los votos. Y esta circunstancia tan extraordinaria, después de tantos años de desesperanza e impotencia, nos obliga a los que creemos en la paz, en la convivencia entre todos los ciudadanos, en el progreso. No es el momento para cálculos mezquinos y personalistas. Aquí hay que echar el resto y todos debemos meter el hombro.

Y, en segundo lugar, por una razón más sencilla y, sin duda, más importante: porque yo creo en Henrique Capriles Radonski.

A Capriles lo conocí, como tantos en Venezuela, en 1999, cuando se estrenaba, con escasos 26 años, como Presidente de la Cámara de Diputados del antiguo Congreso Nacional. Para alguien como yo, que venía de una formación política bastante ortodoxa y convencional, era ésta una circunstancia insólita, difícil de entender: ¿un muchacho presidiendo la Cámara? Definitivamente, el país estaba entrando en unos tiempos completamente distintos del quehacer político. Y había que aceptarlos y asumirlos.

Por eso me resulta absurdo ese cuestionamiento que ahora hacen algunos, señalando a Capriles como un representante de nuestro pasado político. Nada tengo, en lo personal, contra ese pasado; todo lo contrario: me honra y enorgullece porque de allí vengo. Pero, ante las trampas de cierto discurso político, hay que subrayar una y otra y otra vez, lo que para la inmensa mayoría es obvio y evidente: que nadie representa mejor el nuevo tiempo de nuestro país y su futuro –porque él es la encarnación de ese futuro- que Henrique Capriles Radonski.

Con una nueva Constitución, Capriles sale del Parlamento para buscar un nuevo destino político en la Alcaldía de Baruta, en la ciudad de Caracas. Destino al que llega, como al anterior, por los votos. Porque Capriles nunca ha llegado a nada sino es por los votos, por la decisión de las mayorías, por la voluntad popular. Él mismo lo dijo recientemente, en el Estado Sucre, marcando una distancia que nunca está demás: “Yo voy a ser Presidente porque el pueblo me va a elegir. Esos son otros que pretendieron llegar al poder por el Golpe de Estado. Yo todo lo que he logrado ha sido con votos”.

Su gestión en la Alcaldía de Baruta fue por demás exitosa, tanto que hasta le valió la reelección. Y allí, entre tantos éxitos, le tocó vivir una de las experiencias más terribles: la cárcel. Fue, desde un primer momento, un preso político del poder más alto. Se pretendía rendirlo, humillarlo y desmoralizarlo. Pero nada de eso se logró. Todo lo contrario: a la calle salió un hombre más maduro y reflexivo, más lleno de valor, coraje y convicción. Y lo más importante: salió, a diferencia de tantos otros, libre de rencores y sin saber lo que es la sed de venganza. Y un líder así, libre de reconcomios, complejos y frustraciones, es lo que más necesitamos.

Luego se planteó nada menos que la Gobernación del Estado Miranda, en ese momento en manos de uno de los hombres más importantes del régimen. La tarea resultaba titánica y casi imposible: era enfrentarse a un poder sin límites y sin escrúpulos. Y por primera vez escuchamos una especie que, obstinadamente y sin sustento, se sigue repitiendo hasta estos días que corren: si Capriles gana sobrevendrá el caos, la inestabilidad, la ingobernabilidad, el desastre.
Pues bien, es necesario repetirlo y gritarlo todas las veces que sea necesario: en Miranda no sólo no sobrevino el caos, sino que, aún con recursos mermados, se impuso el orden, el progreso, la modernidad, el Gobierno honesto y franco, transparente; el Gobierno del bienestar y la igualdad para todos.

Y si así ocurrió en Miranda, pues digámoslo de una vez: así también ocurrirá en toda Venezuela una vez que Henrique Capriles sea elegido nuestro Presidente.

Este evento de hoy tiene una importancia muy especial. Venimos de un Gobierno muy largo que se ha caracterizado por hablar y hablar y hablar. Casi podríamos decir que se ha tratado de un Gobierno de puras palabras. Pero ya es hora de recuperar el tiempo perdido y entrar en la acción. Y es la convocatoria para esa acción la que nos reúne en esta mañana.

Uno de los elementos que más ha contribuido al éxito de Henrique Capriles como funcionario público, es que siempre se ha sabido rodear de un excelente equipo de colaboradores. Como no tiene complejos y no le amedrenta la sombra de los demás, puede buscar siempre el concurso de los mejores. Y esa es una diferencia importante. Nadie llega lejos solo. Todo se logra en equipo, y como el problema es de todos, tenemos que resolverlo todos juntos.

Hoy Henrique Capriles nos presentará lo que serán sus acciones en sus primeros cien días de gobierno. Plan que ha elaborado con múltiples colaboradores, de las más disímiles disciplinas; expertos todos, voces autorizadas en sus respectivos campos. Es, y no hay que ser modestos al decirlo, la reunión de los mejores, de la inteligencia nacional, como sólo la pudo convocar un auténtico líder.

Y es que, necesario es decirlo, Henrique Capriles no se nos presenta como un predestinado, como el superhombre que envió la Providencia. ¡Dios nos libre! Él es un venezolano de su tiempo, joven, vigoroso, sano –sobre todo de mente y espíritu-, jalado a esta causa sólo por el amor a sus semejantes, a sus conciudadanos, y al país que todos debemos construir para mejor herencia de nuestros hijos y nuestros nietos.

Por eso estoy esta mañana en este acto. Porque, como tantos compatriotas, me he reencontrado en Henrique Capriles con la Venezuela de mis mejores esperanzas. Porque, como esa Venezuela joven que representa Capriles, tampoco quiero rendirme. Porque, como él y la inmensa mayoría de venezolanos que lo siguen y lo apoyan, creo en el porvenir, en el progreso, en la paz, en la prosperidad, en la educación, en la salud, en la seguridad, en el bienestar, en la felicidad de todos y cada uno de nosotros como ciudadanos, y, sobre todo, creo en la democracia.

Muchas gracias.

César Miguel Rondón

"Buenos días, Capriles"


 "Buuuuenooos diiiiaass, " escribió en su cuenta de twitter la famosa actriz Norkys Batista, al momento que le enviaba por la red social esta imagen luciendo la no menos famosa gorra tricolor que identifica la candidatura presidencial de Henrique Capriles Radonski.

Aunque no es una sorpresa que los actores y actrices que sufrieron en carne propia el cierre de RCTV apoyen políticamente al abanderado de la unidad, no dejar de ser un aliento para el candidato despertarse con este saludo y esta imagen tan bella.

Charito Rojas: ¡Pa’lante, que el gobierno paga!

“La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió”. Francisco de Quevedo (1580 – 1645), escritor español.

Ya se inscribieron formalmente los dos candidatos que disputarán la Presidencia de la República el 7 de octubre. Dos estilos, dos manifestaciones de fuerza de distintos orígenes y una sola conclusión: el ventajismo oficial, la sumisión de los poderes públicos y el uso grosero de recursos del estado pueden torcer el resultado final.
La inscripción de Henrique Capriles fue una fiesta multicolor de gran alegría, con presencia espontánea invadieron las calles de Caracas, recordando aquellas marchas multitudinarias de 2002 y 2003. Un aire de triunfo y esperanza se respiraba ese domingo, cuando la oposición, por primera vez en una década, llegaba hasta el centro de Caracas, territorio infamemente cercado por el chavismo.
El acto organizado con un protocolo cumplido por los asistentes y todos los detalles cuidados a la perfección. Después de caminar 10 Km. atravesando la capital en marcha triunfal junto a sus seguidores, Capriles llego y dio un discurso previo a su inscripción, corto y preciso. Ingresó sin escoltas de seguridad, no se sabe si por petición del CNE. Le prohibieron desplegar una bandera en el balcón de la terraza, se le aplicaron limitaciones a su puesta en escena, no le dejaron instalar tarima frente al ente electoral. El acto se llevo a cabo en la terraza del CNE y no en el auditorio protocolar, ya que al parecer el otro candidato no podía subir las escaleras de la sede electoral. Solo a los representantes de los partidos y a la madre y un pariente de Capriles se les permitió la entrada.
El misterio Chávez
El ventajismo y apoyo sinvergüenza de las autoridades en la inscripción de Hugo Chávez se vio en cada detalle. Nadie sabía cómo llegaría el candidato, quienes lo acompañarían, el protocolo, a pesar de tratarse del Presidente, era todo un misterio. Desde tempranas horas de la mañana, oficialistas traídos de los más recónditos rincones del país en autobuses pagados por organismos oficiales, coparon autopistas y carreteras para llegar a la concentración; eran empleados públicos, miembros de consejos comunales, beneficiarios de las misiones. Algunos buses, con gran descaro, pertenecían a alcaldías, ministerios, institutos del estado. Sus ocupantes, con franelas rojas nuevecitas, donadas por Pdvsa y sus filiales, se habían acompañar por la familia, incluso por niños pequeños.
En Caracas, el caos del centro era total, por autobuses que se estacionaron en distribuidores y avenidas. A los empleados públicos les dieron el día libre; el feriado bancario más el temor a las colas, hicieron que el este de la capital, después de las 3 y 30, pareciera casi un pueblo fantasma.
Mientras a Capriles le negaron (como es usual) las tomas aéreas, veinticuatro cámaras y varios helicópteros siguieron el recorrido y la concentración del candidato oficialista. Los Ministros organizaron la concentración, el gasto en cohetes, fuegos artificiales, pancartas, gigantografías, inmensos globos en forma de corazón, inflables con la figura de Chávez fijados en edificios gubernamentales, no dejan lugar a dudas: esta mil millonaria campaña esta siendo financiada con recursos públicos, quienes la comandan son funcionarios del estado y del gobierno son las armas para obligar votos.
Un documento llegado a nuestras manos da cuenta de la organización de este acto por parte de la Comisión de Despliegue y Movilización del PSUV, cuyos responsables son Darío Vivas y Jacqueline Faría. En el mismo se asigna responsabilidades a despachos públicos y organismos del estado, a las milicias y universidades bolivarianas. La meta era llevar 121.000 personas a la inscripción. Por tanto, eso de que llevaron millones es una habladora de tonterías que su propio documento contradice.
Ventajismo oficial
La semana pasada revelamos en esta columna el plan completo del Comando Carabobo que no es más que utilizar ministerios, gobernaciones, alcaldías y consejos comunales como catalizadores de ese inmenso presupuesto público destinado a las misiones para hacer campaña. Casa por voto, beca por voto, sueldo mínimo por voto. Ese es el plan de Chávez: con el presupuesto nacional comprar los votos que necesite para ser reelecto por seis años más, para sumar 20 años en el poder. No importa si tiene que malversar, corromper, comprar, humillar, quebrantar todas las normas de pulcritud y honestidad administrativa, no importa si prostituye a todos los empleados públicos, sin arrastra la dignidad de los más pobres. Lo importante es que el pupilo de Fidel siga aferrado a la silla de Miraflores con el control total de las leyes y el presupuesto nacional.
Este ventajismo grosero fue reclamado por el rector Vicente Díaz cuando recibió en el CNE al candidato a la reelección y le pidió que cumpliera las normas de publicidad electoral, que no utilizara las cadenas para promocionar su candidatura, que compitiera en igualdad de condiciones. La cara de Chávez fue un poema: particularmente la he visto en las películas cuando la mujer encara al marido golpeador, amenizándolo con denunciar sus maltratos, y el tipo pone esa mismita cara de “¡ajá! ¿y con quien me vas a denunciar, chica?”
Díaz mismo denuncio el ventajismo en el CNE que hizo la diferencia entre las dos inscripciones. Chávez llegó acompañado por una tropa de gente, con guardias armados a su alrededor, habló en el acto, no cumplió protocolos, colocaron la tarima en el balcón del CNE para que no se movilizara mucho. Hizo, como siempre, lo que le dio la gana.
Habló tres horas, en un discurso que muchos no escucharon porque ya estaban en sus autobuses exhaustos de regreso a casa, pero en realidad no se perdieron de nada, porque dijo lo mismo que ha repetido durante 13 años y que yo no los voy a fastidiar aquí reproduciéndolo. Pero al disco rayado de los insultos, la cantadera, los cuentos mal echados y la amenazadera de pulverizar, barrer, volver polvo cósmico, desaparecer al “enemigo” ( que somos por lo menos la mitad de los venezolanos de los cuáles él es igualmente Presidente), se suma ahora el abierto reconocimiento de que usara todo su poder para triunfar, grita a sus seguidores que todo los que les ha dado se les acabará con “el majunche”, los aterra diciéndoles que les quitaran las casas, las tierras y las empresas que ha expropiado para devolvérselas a los “terratenientes y capitalistas” malvados que los han explotado. Un discurso decimonónico pero que puede funcionar no solo en los pobres de bolsillo sino en los pobres de espíritu que comen de la revolución sin trabajar.
El candidato enfermo
Chávez tiene engañado al país con su estado de salud. El montaje del lunes lo confirma: no puede caminar, no puede hacer esfuerzos físicas. Al parecer lo único que le funciona bien es lo que popularmente se llama “el gañote”. Así como el CNE tiene la responsabilidad de impedir el ventajismo oficial (que además implica delitos como malversación, uso de cosa pública, corrupción administrativa y quebrantamiento de las leyes electorales), también debe responsabilizarse por aceptar un candidato que nadie sabe si podrá culminar su período, de resultar electo. O en el peor se los casos, de siquiera cumplir con una campaña electoral.
Chávez está jugando duro. Los movimientos de sus poderes aliados así lo demuestran: el TSJ asigno las tarjetas de Podemos y del PPT al factor chavista. El CNE también pone su granito de arena al quitarle la oportunidad de votar a los 20.000 venezolanos de Florida, a quienes comunicó que deben votar en centros ubicados en otras regiones de USA porque no abrirá un punto de votación en Miami, pese a tener el padrón electoral más numeroso en el exterior. Claro, son en su mayoría de oposición.
Estas acciones viles y por demás ilegales son las que esperan a los seguidores de Capriles y al propio candidato en los próximos 4 meses, así que a prepararse. No es sólo ganar, para lo cual Capriles y la oposición tienen grandes oportunidades que les da el mismo gobierno con sus errores garrafales, sino ganar y poder hacer efectivo ese triunfo. Es fundamental centrar la atención en el tema de las captahuellas y otros trucos electorales que pueden lesionar, más que el resultado final, la confianza en la transparencia electoral, y por tanto la voluntad del elector de ir a votar.
Indispensable también es poner el ojo en un Registro Electoral que creció a 18 millones 858 mil 695 electores, en una población de 27 millones de habitantes, una cifra desproporcionada si consideramos las estadísticas internacionales en el tema.
Ante la lluvia de insultos soeces, la oposición debe esgrimir hechos, números, denunciar la malversación, el incumplimiento, la pésima factura de las obras, las consecuencias a futuro de las caóticas finanzas públicas. Y no cejar en las demandas ante tribunales por delitos contra el país: aunque los actuales jueces no les paren, eso quedara registrado para la historia y algún día se activarán.
El tema de la vida y la muerte está sólo en manos de Dios. Pero lo venezolanos pueden, con el mazo dando, lograr convencer a sus compatriotas que todavía creen que la limosna es buena y que este tipo es un “Bolívar” (como la herética propaganda oficialista lo afirma), de que no nos merecemos esta pesadilla.
Charitorojas2010@hotmail.com

Un calmante, por favor

El candidato presidente Hugo Chávez se aparece 48 horas después de las Primarias para asegurar en ventajosa cadena nacional que la destrucción de los cuadernos electorales fue un acto fascista, y que sus opositores burgueses buscan parecerse a él para engañar al pueblo

TAL CUAL Tras permanecer 48 horas sin pronunciar una palabra, el presidente Hugo Chávez hizo acto de presencia en Ciudad Bolívar para encabezar la sesión especial de la Asamblea Nacional que se celebra en esa ciudad en conmemoración de los 193 años del Congreso de Angostura y dedicó su discurso no para hablar del Libertador Simón Bolívar, sino para descalificar a la oposición, a la que llamó "fascista" por quemar los cuadernos electorales.

El primer mandatario ofreció unas palabras, nada breves por supuesto, y manifestó que su primer compromiso es con los pobres y que ideología bolivariana es el núcleo más duro del socialismo del siglo XXI.

Como de costumbre dirigió su dedo acusador a la “burguesía”, y aseguró que ésta usó el nombre de Bolívar hasta para vender la patria. No desperdició la oportunidad para promover a su mandatario local, Francisco Rangel y llamó a los presentes a reelegirlo.


También pidió a sus seguidores tener cuidado con el “discurso burgués” de la Unidad y recordó que a Juan Vicente Gómez los asesores norteamericanos le elaboraban alocuciones en las que se negaba la existencia de conservadores y liberales.

Detalló que los ricachones oligarcas de la oposición quieren parecerse a él y hasta buscan hacerse pasar por chavistas.


Chávez felicitó el proceso de primarias y acusó a algunos dirigentes de empañarlo. Aseguró que es mentira que en Venezuela se persiga, en referencia al terror de los funcionarios públicos de participar en los comicios del 12 de febrero, e hizo un llamado a no mentirle a la gente.


El máximo líder de la revolución criticó que la Mesa de la Unidad Democrática quemara los cuadernos electorales de las primarias.

“A quien se le ocurre tratar de justificar esas acciones injustificable, eso suena como a fascismo. Los voceros de la oposición mienten, mienten cuando dicen que es para proteger a los votantes. Es que ellos fueron disfrazados”, detalló.


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Comentario de Veneconomía hoy:

Apareció el hombre

Setenta y dos horas después de las primarias, Chávez tomó la palabra en la sesión especial que realiza la Asamblea Nacional en Ciudad Bolívar, como homenaje al 193° aniversario del Congreso de Angostura, para asegurar que la oposición ha perdido influencia al recordar que en 2004 se recolectaron cuatro millones de firmas para el revocatorio. Y ‘profetizó’ en octubre la oposición obtendrá entre cinco millones y seis millones de votos y él, entre nueve y 10 millones. “Eso está escrito", aseguró.
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"Vencer el miedo, instaurar el poder civil", por Isaac Nahon

Este artículo me gustó (lo leí hoy en Facebook y lo comparto):

Es muy probable que la sobre-exposición propagandística del régimen de Hugo Chávez haya tenido algún efecto intimidatorio entre los opositores y entre quienes tienen dudas (los mal llamados “ni-nis”). Chávez y sus acólitos, incluyendo particularmente los militares, han aplicado una regla fundamental de la propaganda que estableciera el nazi Goebbels: apelar al terror por todos los medios. Y no le han faltado medios al autócrata y su combo. El más destacado de ellos fue el desfile militar para celebrar el 4F, la intimidación por las armas, por la violencia institucionalizada y no institucionalizada (recordar La Piedrita). Los otros medios tienen que ver con lo que los venezolanos llamamos el “bozal de arepa”, es decir el miedo a perder alguno de los beneficios que ofrece ó promete el régimen.

Si bien la fórmula del terror puede resultar eficaz para los fines del autócrata, el régimen de Chávez se equivoca al pensar que el miedo es una emoción que sólo se mueve en una dirección. El miedo inhibe, pero también produce otras reacciones. En el terreno de las pasiones vale la imagen de la bipolaridad. Algunos se paralizan ante el terror, pero otros pasan de la inhibición inicial a la “arrechera”, para decirlo en venezolano. La intención de intimidar del régimen va cargando a ciertas personas que, indignadas, buscarán drenar su justificada “arrechera” por la vía del voto.

No todo debe ser pasión pura en la reacción opositora. Hay una razón fundamental que debe acompañar a la “arrechera”; votar el 12 de febrero primero y después el 7 de octubre es el acto fundacional del poder civil en Venezuela. Es, en el sentido más primordial, una revolución para instaurar el poder de los ciudadanos desarmados, que en la multitud del voto decidirán el porvenir de su vida en común. Los realistas (por el sentido de realidad, no por monárquicos) me dirán que ante el poder civil tenemos el poder militar y paramilitar de la autocracia. La lucha se presenta desigual. No les falta razón, pero hay dos observaciones que quiero hacer al respecto.

La primera observación es que la historia está llena de ejemplos de luchas extremadamente desiguales, en las que el poder civil terminó por imponerse por la vía democrática. Los chilenos contra la dictadura de Pinochet, a la que sacaron con un plebiscito. Los polacos que terminaron con la tiranía comunista, y todos los resistentes que en la Europa Oriental lucharon contra las dictaduras pro-soviéticas. Mandela y la mayoría en Sudáfrica contra el apartheid. Martin Luther King y los millones que desfilaron con él para promover los derechos civiles de los afro-americanos. No hay ingenuidad en estos ejemplos, es sólo el reconocimiento de una evidencia clara. El poder los tanques y de la brutalidad tiene sus límites ante la multitud civil activada.

La segunda, es que hay algo de debilidad en el hecho que el “Líder Máximo”, el “Comandante Supremo de los Ejércitos”, tenga que declarar que la Fuerza Armada es “chavista”. Ante lo que podría ser una “evidencia”, por las muestras de adulancia que han dado los militares en estos días, no haría falta declarar que los hombres y mujeres en armas son leales a Chávez. Pero si el mismísimo Chávez tiene que decirlo y repetirlo, es que lo que parece una “evidencia” probablemente no lo sea tanto, ó no lo sea para toda la Fuerza Armada. Dicen los franceses que “qui s’excuse s’accuse”.

Este domingo 12 de febrero tendremos la oportunidad de dar un paso importante para salir de la trampa del miedo. Será sólo un primer gesto de una lucha que se anuncia dura. El régimen arreciará en su campaña de terror. Una buena dosis de sana “arrechera” y una buena carga de razón civilista deben traducirse en multitud para consolidar el poder civil que pondrá fin a un régimen corrupto e incapaz. A votar, pues.

(Los subrayados son míos)
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